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  • Léanla toda, no posteen i digan "voi x el primer párrafo, mañana lo termino de leer" i valoren mi esfuerzo 🙂

    Capítulo 1 - Asalto en el mar

    De pie, en la proa de su barca, la maga Josesita se encontraba navegando en los mares del este del Argentum. Abrióse paso matando dos gigantescos leviatanes para hablar con su capitán.
    –¿Cuánto falta para llegar al polo norte, capitán?
    –No mucho, en 5 minutos llegaremos. Allí nos encontraremos con nuestro líder y algunos soldados más. Será muy fácil, comentó hoy a la mañana que las ganancias las llevará el. Sólo uno para aniquilar.
    –Con esta traición, seremos buscados por todo el planeta, no estoy segura.
    –Tranquila, joven aprendiza, tendremos dinero como para vivir cómodamente en Ciudad Oscura.

    A lo lejos en horizonte, Pepita alcanzó a avistar desde su barca, un inmenso resplandor rojo brillante que cegó a la aprendiza.
    –¿Ha visto eso? Tendremos que ir a ver que sucede.

    Dirigiéronse hacia el resplandor rojo, mirando a su alrededor, con la digna valentía de un héroe de la Armada Real. De la nada, un asesino legionario, sorprendió al Capitán Pepito dándole una puñalada, que si no era por su armadura, aquel golpe, hubiera acabado con su vida. De una agitada de su bácula, y unas fuertes palabras mágicas, Josesita lanzó una descarga eléctrica a aquel caballero de la oscuridad. Sin dudarlo, Pepito tomó su hacha, e intentó cortarle la cabeza. De un rápido movimiento, el legionario esquivó el ataque, y respondió a la Descarga Eléctrica de la maga, lanzándole otra Descarga Eléctrica. Josesita, con miedo a morir, tomó 12 pociones coloradas, y 18 pociones azules, para lanzar otra descarga eléctrica. El asesino tomo una katana y atacó a Pepito. Ver la sangre de su contrincante en su barca, produjo alegría en el soldado del mal, que estaba a punto de volver a atacar el legionario, mas se detuvo al ver otro enorme resplandor rojo, este más grande que el anterior.
    Entre el brillo del resplandor, un guerrero de una raza desconocida, más parecida a un zombie se acercó, y otro resplandor rojo como el fuego iluminó el lugar, esta vez, acabando con todo lo que allí había, trayendo la paz a aquel lugar, pero no a las tierras de Argentum, que esperaban un ataque próximo de esta poderosísima raza.

    Capítulo 2 - Sugerencias de un soldado

    Volviendo del Polo norte, Raúlcito, un Capitán de la Armada Real, buscaba por todos lados para encontrar a Pepito. Era muy raro que aquel cazador se perdiera una oportunidad así para ganar oro en equipo.
    –Buen botín para un solo día. Lo que se perdió Pepito por no venir–se acomodó su gorro de mago y sonrió
    –¡Mira eso!

    Un cadáver, rodeado de agua con sangre flotaba por el océano. Daba la impresión de haber sido atacado brutalmente, su armadura estaba casi desintegrada, de su casco quedaban solo restos de hierro, y le faltaba una mano.
    Al acercarse, el capitán observó que se trataba de un legionario
    –En el este… Rojo… ¡Nadie sobrevivió!– gritó sobresaltado aquel legionario antes de morir.
    –¡Rápido, llamemos a algún campeón de la luz que pueda ayudarnos con esto!

    El líder del clan PEPITOS REALES, Fulanito, se dirigió al lugar,
    –¿Al este dijiste?, vamos a investigar?

    Dirigiéronse con sus barcas los soldados reales. El océano estaba muy agitado, el sol, daba de lleno en los armadas, el silencio se adueñaba del lugar.
    –Capitán, mire eso– El soldado señaló a una barca casi desintegrada –¡Es la barca de Pepito!
    Sin dudarlo, fueron hasta la barca destruida, y efectivamente se trataba de la barca del cazador. En esas aguas, no estaba ni su cuerpo, ni tampoco el cuerpo y la barca de Josesita.
    Flotando en el agua, con un aspecto muy tenebroso, desde el horizonte, asercábase a los soldados, la misma extraña figura que acabó con la vida de Pepito y Josesita. Con sus manos, lanzó una bola de color rojo, que hizo estallar todo lo que había en el lugar.
    Horas más tarde, Fulanito se despertó en una isla cercana a Lindos. El pobre campeón de la luz, no poseía barca, ni medio con el cual transportarse hacia Banderbill. Ni armas le quedaban, y el armada, tuvo la desgracia de encontrarse con dos poderosos criminales. Llegaron a la isla, uno de ellos lo inmovilizó, y colocó una espada muy afilada, parecida a una katana.
    –¡Alto!, fui atacado por unos seres muy extraños, no tengo barca ni armas. Estos seres deben ser intervenidos por el Consejo de Banderbill, si me llevan ahí para que yo pueda contar el hecho, ellos los recompensarán con más oro del que se puedan imaginar. Hasta tal vez puedan perdonarlos, y así dejarían de ser criminales. ¿Qué les parece?
    –Bien, pero no queremos ser ciudadanos… Deberán pagarnos mucho. Sube a mi barca, te llevaré.

    Navegaron mucho tiempo hasta llegar a Banderbill. Allí, fulanito le contó lo sucedido al rey.
    –No lo recuerdo muy bien, pero esa bola roja de la que le hablé, acabó con todo.
    –¿Está usted seguro de que no se trató de un criminal que pudo haber hecho algo con algún hechizo?
    –¿Si lo que le digo no es cierto, como explica la muerte del capitán Pepito y los demás soldados?
    –El mismo criminal pudo haberlos matado.
    –Yo recuerdo muy bien lo que pasó, ¿por qué no me cree?
    –Muchachos, traigan algo de tomar para el caballero. Quédese tranquilo, estudiaré esto personalmente, luego enviaré soldados que investiguen.
    Fulanito se fue descontento del Palacio Real, pensando en la corrupción del Rey.
    –¿De verdad hará algo con respecto a este muchacho? – uno de los soldados que allí estaba preguntó con intriga
    –No, a ese pobre Campeón de la Luz lo han envenenado para que crea haber visto eso, no puede ser que nunca se hayan tenido registros sobre esos “zombies” –el rey soltó una carcajada. No creía nada de lo que el Soldado Real decía.

    Capítulo 3 - Sorpresa en la ciudad de Ullathorpe

    El día amanecía tranquilo. El rey estaba por salir de su palacio para dirigirse a Ullathorpe, donde se reuniría con su gobernador para negociar unos acuerdos. El rey pretende que Ullathorpe pertenezca al reino, para así, abatir un poco la ilegalidad. Corriendo llegaba un mensajero del rey con un mensaje terrible.
    –¡Señor! El soldado de ayer, el que dice haber visto el resplandor rojo murió hoy a la madrugada. Se encontró su barca hecha añicos en el lugar en que él afirmó haber sido atacado. La encontró un pirata que por ahí se encontraba, él dice que vio un resplandor rojo allí. Mi lord, creo que esto ya es serio, deberíamos hacerle caso, más pruebas no se pueden pedir.
    –Estudiaré el caso luego, debo reunirme con el gobernador de Ullathorpe.

    Dirigióse el rey en su carreta, acompañado de varios guardias de seguridad que vigilaban que todo esté en orden, hacia la ciudad de Ullathorpe.
    El demonio, divulgó entre sus soldados, que el que matara al rey, tendría como recompensa siete millones de monedas de oro. Así, el rey fue emboscado varias veces.
    La primera fue por un asesino, este sembró su propia tumba ya que el rey estaba rodeado de sus mejores hombres, y no le pudo hacer ni un rasguño a su objetivo. Con tres descargas eléctricas, el asesino legionario quedó hecho trizas.
    La segunda emboscada, fue por un grupo de legionarios y criminales en alianza. Eran más de trece, estos asesinaron a la gran mayoría de los guardias del rey, pero el rey siguió con su camino.
    La última emboscada que sufrió el rey antes de llegar a su destino, fue por un clan entero. Decenas de legionarios, se enfrentaron a los soldados del rey, mientras éste, obligado por la circunstancia, tuvo que sacar su espada y su escudo y pelear. Por algo es el rey. Si bien sufrió algunas heridas leves, pudo decapitar a varios soldados para huir a la zona segura, donde no podían atacarlo. Todos los soldados que acompañaban al rey murieron.
    –Primero de nada, señor gobernador, quisiera comentarle que el demonio sabe que estoy aquí reunido con usted, y mandó a varios soldados a emboscarme. Por eso es que todos mis acompañantes murieron. Después se habla de un atentado contra el reino, en las aguas del este, de grandes ataques dorados están aniquilando a varios soldados reales. Necesitamos su adhesión al reino, se lo suplico.
    –Lo estuve debatiendo, y nadie cree que eso es lo conveniente– el rey frunció el seño y miró hacia abajo– Usted sabe que nosotros tenemos buenos vínculos con las dos facciones, tenemos comercio con ambos. Sería una traición a la Legión Oscura. Además, los habitantes del pueblo, coinciden que entrando en esto, arriesgaríamos nuestro pueblo: podríamos sufrir atentados de parte del demonio, etcétera. Aquí en Ullathorpe vivimos en democracia, el pueblo no quiere esto, prefieren mantenerse en la neutralidad. Puedo ofrecerle algunas tropas de compañía para que vuelva a su ciudad.
    –Entiendo…
    –Gracias por su comprensión.

    El rey se fue acompañado por las tropas de Ullathorpe. Desde allí, se marcharon para el norte. El rey sintió un mal presentimiento. Y fue allí la cuarta emboscada. Pero esta vez, no por parte de la Legión Oscura. Una bola roja, cayó desde el cielo al Norte de Ullathorpe, destruyendo gran parte de la ciudad, y acabando con la vida del Rey y de sus protectores.
    Eso ya era una realidad: era una invasión de parte de una raza superior y más poderosa. El miedo se apoderaba de todas las tierras del Argentum. La Armada Real estaba en crisis: se habían quedado sin líder, sus enemigos eran cada vez más y más poderosos y cada vez iban perdiendo más aliados.

    Capítulo 4 - Las cinco llaves

    En Ciudad Oscura se vivía un clima festivo, todos estaban contentos por la muerte del rey. Pensaban que sin él, sería mucho más fácil vencer a la Armada Real. Mientras que en Banderbill, se vivía un clima tenso en el Consejo. Pensaron que sería hora de disolver la monarquía, y que el reino sea gobernado por el Consejo de Banderbill. No se llegaba a ningún acuerdo, pero lo más importante era esa amenaza de esa raza desconocida. Algunos creían que era obra de la Legión Oscura para debilitar a la Armada, pero otros estaban totalmente seguros de que había otra raza más poderosa.
    Mientras se debatían estos temas en el Consejo, llegó el gobernador de Ullathorpe.
    –Deseo unirme al reino. La muerte del rey debilitará mucho a su facción, la Legión oscura aprovechará esto, y una vez que haya destruido a la Armada Real, se lanzarán por el dominio del mundo.
    –Por ahora no estamos interesados en tener un nuevo rey, mas nos vendría bien tu adhesión. Podrías ser el representante de tu ciudad en el Consejo. Tu ciudad será custodiada por guardias reales mientras dure el acuerdo. Agradecemos su colaboración.


    Mientras Ullathorpe accede a pertenecer al reino, Lindos, la ciudad más cercana a los primeros hechos, supuestamente por seguridad, firma un tratado con Ciudad Oscura declarando una alianza. Nix, Arghal y Esperanza decidieron mantener la neutralidad, en consecuencia, son presionadas por ambas facciones.

    Por todas estas cosas, se dio la primer guerra entre las facciones: el enfrentamiento fue en lindos y se extendió hasta la ciudad de Nix, que no ayudó a ninguna facción, sino que el ejército de su pueblo, luchó para conservar la paz en el lugar. La guerra duró días, mas no tuvo un vencedor. Ambas facciones quedaron destruidas. Ese debilitamiento de ambas facciones era el que esperaba esa raza misteriosa.

    Días finalizada la guerra, una bola roja acabó con Lindos. Hubo cientos de muertos, todo quedó destruido. Murieron legionarios, criminales, y todo tipo de personas que por allí pasaban. Varios soldados reales fueron a investigar. Uno de ellos era Menganito, un experto en arqueología, y un destacado Guardián del Bien. Llevó consigo muchas tropas reales dispuestas a dar la vida por conservar la paz en las tierras del Argentum.

    –Señor… ¡mire esto!
    Un Caballero de la Armada había encontrado un libro. Parecía ser muy antiguo y estaba en un idioma desconocido. Menganito abrió el libro, mas no entendió nada excepto los dibujos. En la segunda página, había un dibujo de una llave. En la tercera, había un dibujo de un humano pasando entre los guerreros de la raza desconocida, sin ser atacado. Y en la última página, había un dibujo del mapa de las tierras del Argentum, y cinco puntos del mapa contenían una X.
    –Por lo que se puede apreciar, si un humano tiene esta llave, estos zombies no lo atacarán. Las llaves están marcadas en este punto del mapa. Tú –Menganito señaló a un Guardián del Bien muy poderoso– ve a avisarle al rey de esto por favor. Nosotros nos ocuparemos de ir a buscar todas las llaves, así los legionarios no podrán ganarnos. Ellos no deben tener este libro.
    Uno de los puntos en dónde había una llave, era el desierto. El mapa 20 más exactamente. Dirigiéronse los legionarios hasta ese punto del mapa. Avistaron a lo lejos, varios legionarios, lanzando Descargas Eléctricas, Apocalipsis, flechas y combatiendo con espadas. Fueron hasta allí para ver qué sucedía, pero una pequeña bola roja. Acabó con todos los legionarios.
    –¿Soldados reales, están todos bien? – preguntó un Campeón de la Luz
    –Pepito II, Fulanito XV y Josesito III están heridos, pero no de gravedad.

    Acercáronse hasta el lugar para ver por qué tanto desorden. Vieron una casa a la que solo se podía llegar navegando. Entraron en ella, y vieron a un guerrero de esa misteriosa raza, con una capa y un bastón.
    –¿Quién eres tú, y qué quieres de estas tierras? –preguntó en vano uno de los soldados.

    Este zombie le contesto en su idioma, y tomó del cuello al soldado. Con una espada, otro soldado, cortó la mano del guerrero, y este, con su báculo, lanzó una bola roja que acabó con muchos soldados reales. Escabullose un soldado y tomó la llave. Lanzó un Apocalipsis sobre la ventana de la casa para poder salir por ella, y se fue corriendo.
    –¡Tengo la llave! –gritó el mago que se la había robado al extraño zombie.

    Gritar eso fue un terrible error, decenas de legionarios, intentaron matar a ese soldado. Éste no tuvo mejor idea que volver a entrar a la casa. Al entrar, el zombie no lo atacó, sino que lo defendió ante los legionarios, lanzando una gran bola roja que acabó con ellos, pero lamentablemente también acabó con la vida de varios legionarios, pero no con la de Fulanito XIX, el portador de la llave.

    Él no creía que el zombie de verdad lo estaba ayudando, porque finalmente mató a sus compañeros. Pero siguió con su deber y lo llevó a Banderbill, con el Consejo. Hacer eso era un peligro, ya que ese guerrero, podría destruir todo Banderbill de un solo ataque. Así que optó por cortar sus dos manos con una espada.

    En Banderbill, Fulanito XIX, fue declarado héroe de la Armada Real, y se lo ascendió a Campeón de la Luz. Como parte de su deber, el recién ascendido, entrego la llave al Consejo de Banderbill, y estos harían una expedición hacia ese lugar.

    Capítulo 5 - El nuevo Dungeon

    Luego de recibir la llave por parte de Fulanito XIX, el Consejo de Banderbill decidió realizar una expedición para averiguar qué es lo que pasa en el este de las tierras del Aregentum.

    Para eso, se seleccionaron varios de los soldados de elite de la armada. La llave la portaría Cuca-Monga, el Campeón de la Luz más destacado de la Armada Real. Pero lo que el Consejo de Banderbill no sabía, era que la Legión Oscura, había conseguido el otro libro de esos “zombies” y la llave que se encontraba en Isla Veleta, y también se dirigía allí con un ejército de elite, para aliarse con esa desconocida raza.

    Ya en el lugar, Cuca-Monga y su ejército, se encontraron con el ejército de Lumpa-Lumpa, el Devorador de Almas más poderoso de todas las tierras del Argentum. Allí se dio un enfrentamiento sin igual, con miles de muertos.

    Muchos criminales aprovecharon este enfrentamiento que mantendría ocupadas a las dos fracciones, y por su propia cuenta, emprendieron una búsqueda para encontrar las llaves.

    Luego de guerras civiles y muertos, el clan Peperoni obtuvo la llave de Arghal. Ese clan estaba conformado por criminales de los más temidos, que no mataban por dinero porque éste les sobraba, solo mataban para saciar su insaciable sed de sangre.

    La cuarta llave, que se encontraba en las Catacumbas de Nix, fue tomada por el clan Los Grosos, en los que había ciudadanos y criminales. Éste clan no tenía miembros muy poderosos, pero la ventaja que tenía, era que eran muchos.

    Las cuatro llaves ya habían sido encontradas. Las dos facciones estaban en un enfrentamiento a muerte. Los dos clanes más poderosos de las tierras de Argentum estaban en busca de la quinta llave. Esa raza solo no atacaría al que más llaves tuviera, así que tener dos llaves, era un paso al dominio del mundo para la Legión Oscura, y para esos dos clanes.

    La contra para los clanes que querían dominar el mundo, era que no sabían la ubicación de la última llave. Como los únicos libros los portaban el Consejo de Banderbill y el Concilio de Las sombras, los dos clanes optaron por ir a saquear el Consejo, aprovechando su derrota en la guerra con la Legión.

    El clan Peperoni llegó primero a Banderbill. No les costó nada acabar con los monjes y con los guardianes. Luego llegaron los miembros del clan Los Grosos, y como no había guardianes, se desató una batalla en Banderbill entre los dos clanes. Los Armadas estaban muy ocupados en su propia guerra para ir a vigilar Banderbil. En esa guerra estaban perdiendo, por lo tanto, los legionarios, aprovechando que iban ganando y que sabían la ubicación de la última llave, autorizaron la retirada de algunos de sus miembros hacia Dungeon Magma, lugar de la última llave.

    En ese momento, la guerra de clanes era devastadora para Banderbill. Por eso, el Consejo optó por intentó junto con el libro, a Ullathorpe. Cuando estaban por salir, fueron emboscados por veintiún miembros del clan Los Grosos, y estos asesinaron a todos los miembros del Consejo de Banderbill y se quedaron con el libro de la Armada. Al ver el mapa, vieron que la última llave se encontraba en Dungeon Magma, lugar donde ellos no podían entrar. Así que, su única esperanza para obtener otra llave, era asesinar a otro portador. Pero era muy arriesgado, así que finalmente, decidieron hacer una alianza con el clan Peperoni, y le entregaron su llave para poder derrotar juntos a las dos facciones.

    Mientras en la guerra los Armadas empezaban a tomar territorio, la búsqueda en Duangeon Magma había concluido: la Legión Oscura tenía dos llaves, al igual que Peperoni. El libro mágico de la raza desconocida, marcaba con una X en rojo oscuro, las llaves que habían sido encontradas. Todas las X estaban en rojo oscuro. Todas las llaves habían sido encontradas. La guerra de facciones se preparaba para un tercer oponente.

    Antes de que los Peperoni llegasen al lugar, se sumaron a la guerra el ejército de Ullathorpe, apoyando a la Armada, y el ejército de Lindos, apoyando al Caos. La guerra se tornó pareja, la Armada tenía ventaja porque era mayoría, pero cuando Peperoni llegó, con la adhesión de Los Grosos, ellos comenzaron a ganar la guerra. Entre todos los muertos, Los Grosos mataron a Lumpa-Lumpa, el portador de una de las llaves de la Legión Oscura y Peperoni se quedó con ella. Era imposible que un clan sea más poderoso que las dos facciones juntas. Peperoni ya había reunido 3/5 partes de las llaves, ya los “zombies” los obedecerían, así que decidieron ir a ese lugar por el que nadie había pasado.

    Dirigiéronse hacia el este los dos clanes con las 3 llaves. Los zombies atacaron a todos los que allí había, menos al portador de las llaves. Las llaves no harían que los zombies obedecieran al que las tenga, sino que, el efecto que producen, es que los zombies no maten a su portador.

    Continuó el líder de Peperoni yendo hacia el este, hasta que llegó a un islote lleno de flores marchitas, en cuyo centro encontrábase la entrada a un dungeon. Al lado de esa entrada, se veían dos carteles. El de la izquierda estaba escrito en un idioma muy extraño. Pero el de la derecha, estaba en Asdssdasd, el idioma que manejan las tierras de Argentum.

    Dungeon Maleheing
    Solo entrará aquí el portador de las 5 llaves. Tengan mucho cuidado, este Dungeon no es para cualquiera.
    Atte. Jorgito, Rey de la Armada Real”

    Jorgito era el primer Rey de la Armada Real. Había muerto hacía dos(o díganme) años. Pero ahora, Luisito, líder de Peperoni, debería continuar en la guerra para poder entrar al misterioso Dungeon Maleheing.

    Capítulo 6 - El pacto faccionario

    Entre la lluvia de flechas y la tormenta de hechizos que no cedía en la cruenta guerra de facciones, el clan Peperoni buscaba la manera de matar a los dos últimos portadores de las llaves, para poder entrar al nuevo Dungeon.

    De una ágil puñalada, un Legionario asesinó al cuidador de la llave de la Armada Real. Esto fue motivo de festejo para la Legión Oscura, ya que la Armada se quedó sin llaves para seguir en la competencia.

    Sin decir palabra alguna, entre varios Devoradores de Almas aniquilaron a Luisito. Entregaron las llaves que pertenecían a Peperoni, a Rodolfito, el Legionario más poderoso vivo. Con las cinco llaves en su poder, dirigióse el legionario hacia el Dungeon. Al entrar, vio miles de esos guerreros misteriosos que no hisieron daño a Rodolfito. En el fondo de ese Dungeon en el que solo habitaban esos zombies, se encontraba uno de eso soldados, pero éste con una capa violeta y un cetro enorme.

    –¿¡Nadie aquí habla Asdssdasd!?– Rodolfito enfureció al no encontrar respuesta.
    –Yo soy en rey de esta raza– Retumbó en la mente del Devorador de Almas –Con este cetro que me obsequió el tirano de Jorgito, me comunico telepáticamente contigo. Él con su magia nos dominó por todo el tiempo que vivió. Luego de que murió, tomé su relevo en su cargo de este Dungeon y yo lo goberné. Estamos preparando ataques hacia su mundo y haremos ataques sorpresa para dominarlos. Tú no puedes hacer nada, somos más poderosos que todos ustedes.

    Luego de escuchar esto en su mente, Rodolfito huyó aterrado del Dungeon y avisó de esto a sus compañeros legionarios. Lanzóse Invisibilidad sobre si mismo para que no lo atacaran y se paró en una roca bien alta para hablar.

    –¡Alto, detengan los ataques!, estamos siendo amenazados por una raza inimaginablemente más poderosa que nosotros, no podemos destruirnos mutuamente, debemos formar una alianza o nos dominarán. Entré a ese Dungeon oculto, y los planes que esos “zombies” tienen, son simples: dominar las tierras de Argentum. Si nosotros dejaramos de luchar y pelearíamos en equipo contra esta raza, juntos podremos destruirla.

    Los miembros de la Armada Real, no tenían otra opción: su rey y todos los integrantes del Consejo de Banderbill habían muerto, e iban perdiendo la guerra, así que aceptaron. En cambio los Legionarios, no podían creer que escuchaban eso de un miembro del Concilio de Las Sombras, pero como lo decía uno de ellos, era indiscutible. El problema eran los clanes Peperoni y Los Grosos, que jamás se aliarían con una facción. Pero si no formaban un equipo con estas, serían derrotados por las facciones, o por esta raza superior, así que Luisito aceptó la alianza.

    Por primera vez la Armada Real, y la Legión Oscura, unían fuerzas. Ambas facciones mandaron mensajeros a Arghal, Esperanza y Nix para que prestaran su ejército para la guerra.

    Dirigiéronce al este todos los que participaron en la guerra, a nadie le importaba sacrificar su vida. Los más poderosos guerreros llevaban una llave para proteger sus vidas.

    Cada día eran menos los soldados de parte del ejército que representaba a las tierras del Argentum. Todos los soldados de la misteriosa raza combatieron excepto el rey. Con espadas de plata, se podía matar de un solo golpe a estos guerreros.

    Luego de varias semanas, esta guerra terminó con cinco soldados de parte de las tierras de Argentum, contra el Rey de aquella nueva raza. En el Dungeon solo quedaba un mago, un druida, un paladín, un cazador y un guerrero. Esos eran los portadores de las llaves y los únicos que lograron sobrevivir.

    –Hasta aquí llegó su travesía– se oyó en la cabeza de los cinco soldados. –Es imposible que ustedes me venzan.

    –Muchachos– Susurró el mago Alfredito, el único miembro de la Armada Real con vida –La única posibilidad de vencerlo es haciendo estallar este Dungeon… Solo lo lograremos destruyendo la entrada. Todos los que se encuentren aquí dentro morirán.

    –Sal afuera a intentarlo a ver si puedes, basura real– Contestó uno de los legionarios con vida.

    Alfredito salió del Dungeon, y con todos sus hechizos intento destruir la entrada. Resignado, el mago estaba por volver a entrar a Dungeon Maleheing, hasta que, a lo lejos, vio que los ejércitos de Nix, Esperanza y Arghal se acercaban.

    Con ayuda de los guerreros más poderosos de Argentum y sus hechizos, se logró destrozar la entrada del Dungeon y destruir los últimos rastros de esos zombies.

    Los soldados que allí había, murieron heroicamente, salvando a las tierras de Argentum de su perdición total. Así, sin soldados, las dos facciones se disolvieron y la paz de Argentum se quedó para siempre.

    Fin 🙂
    –------------------------------------------------
    Atención: se necesitan nombres para los siguientes wachos:

    Pepito: capitán de la Armada Real, cazador.
    Josesita: Aprendiz maga de la Armada Real.
    Raúlcito: Capitán de la Armada Real
    Fulanito: Campeón de la Luz, líder de un clan (q depaso necesitamos nombre)
    Pepito II: wacho de la armada
    Fulanito XV: otro wacho de la armada
    Josesito III: otro wacho de la armada
    Cuca-Monga: campeon de la luz
    Lumpa-Lumpa: Devorador de Almas
    Jorgito: Primer rey de la Armada Real
    Luisito: Criminal Neutro, Líder de clan (q depaso necesitamos nombre)
    Rodolfito: devorador de almas
    Menganito: guardian del bien
    Fulanito XIX: wacho de la army
    Si me falto alguno diganme

    Nombres para clanes:

    Pepitos Reales: cuyo lider es un campeon de la luz, diganme los dos nombres juntos
    Peperoni: cuyo lider es un pk neutro
    Los Grosos: cuyo líder es un pk neutro

    Comentario del Autor: primero empeze bn, pero al final me fui mui “dragon ball” 😞

    azhrial si me lo vas a editar no le borres los nombres a los capitulos ¬¬



  • La verdad no me gusto para nada el tema ni la redaccion, parece que tenes 12 años por como escribis, no me gusto :victory:



  • @j:

    La verdad no me gusto para nada el tema ni la redaccion, parece que tenes 12 años por como escribis, no me gusto :victory:

    amigo tengo 12 años :S
    me decis xq no te gusto?

    Az Lm: Por la redaccion te dijo



  • La verda Muy Buena aA mi me re copo eso q tengo 20 años ¬¬

    osea no soy inmaduro ni nada pero relacionastes bastante bien todo 😄

    asi q te felicito

    siempre ahi algo q cambiar igual

    para mi el final

    q no reyne paz es un juego de agite tmb aparte de entrenar y comunicaronos y bl abl bal

    La paz no!

    xD

    jajaja salu2

    y te felicito otra ves 🙂

    ahora los zombies no se podian inmovilizar :;P??

    jaja
    salu2che suerte



  • mui buena y muy original el nombre "Josesita!"



  • Sisyphean ponele a alguno/a, no se si es de hmbre o mujer :P.

    está bastante bien



  • Que nombres mas Pateticos ^^ le ubieses dado algo de Rol.. Sir Capitan PepoCandria



  • No me gustaron los nombres… la historia la podrías haber resumido un poco pero la leí.
    Existe ese Dungeon Malehein? Porque yo escuché hablar de ese dungeon y su llave.



  • @Perga.-:

    Que nombres mas Pateticos ^^ le ubieses dado algo de Rol.. Sir Capitan PepoCandria

    Por que no lees bien todo?
    Esta pidiendo nombres, o sea es obvio que puso esos nombres por poner….
    No me gusto la redaccion, pero la intencion es buena, y la idea no es nada mala puliendo errores y cambiando los nombres, un 8.

    EDIT: Si....asi se le decian a las catacumbas.


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