Yerket



  • Yerket

    Nacido en Ullathorpe, criado en Nix, entrenado en las artes mágicas curativas y marciales por el clérigo de la ciudad, en Banderbill.

    Sus padres eran miembros de la Armada Real, los mejores soldados en ese entonces. Fueron destrozados por la Legión Oscura junto a su batallón entero. Una batalla sucia e injusta, atrapados por la espalda, superados en número, aquél día, esa expedición, se convertiría en un desastre.

    Quien debía darle la triste noticia al pequeño Yerket, fue su maestro. Esa simple acción le destrozó el alma, pero era su deber. El acontecimiento penetró el alma del chico, la tristeza y el enojo lo invadieron. Pero no se rindió, y juró vengarse de la Legión.

    A la edad de 25 años, se convirtió en soldado de la Armada Real, y unos meses más tarde sería instruido en la navegación.

    El en ese entonces adulto clérigo, perfeccionó sus técnicas curativas y sus habilidades físicas, convirtiéndose en el capitán de su batallón, en el cual conocería al amor de su vida, una guerrera humana 3 años menor que el, que más tarde se separaría de ese batallón, al convertirse en capitana de uno propio.

    Los dos cayeron en un profundo amor, y 5 años más tarde, se casarían en el templo de la gran ciudad, Banderbill.

    Un día, dieron las malas noticias, la Legión Oscura mandó a más de 1000 soldados en expedición. El Rey supuso que podrían atacar el castillo u otras ciudades, así que mandó a la Armada Real a encargarse del problema. Separados por batallones, Yerket y su esposa se despidieron, casi llorando, porque sabían lo que podía pasar, que alguno de los dos, o ninguno, volviese de esta misión.

    La batalla fue atroz, 15 días de caos. Cientos de personas fallecieron, algunos decapitados, otros desaparecidos. Muchos fueron secuestrados, llevados al demonio y convertidos en criminales. Con suerte, la eficacia de Yerket los mantuvo vivos a el y a sus compañeros, pero no fue la misma suerte para la guerrera.

    Muchas personas habían muerto, entre esas, estaba el amor de su vida. Con el corazón destrozado, y la mente hecha polvo, el clérigo se retiró de la Armada, decidido a no volver más a la batalla.

    Unos meses después, tendría en cuenta el suicidio, pero pensó que primero debía cumplir algo. Así que preparo sus cosas, su barco, armadura, pociones y comida, y partió hacia Ciudad Oscura sin avisar a nadie.

    Desembarcó en las orillas de aquélla lejana isla, de césped negro, árboles secos y maldad pura. Pero no importaba cuánta maldad había allí, después de todo lo que la Legión le había hecho, sus padres, su esposa, ya no le importaba si salía vivo o muerto de esa isla. Se había convertido en un ser de sangre más fría que cualquier soldado de la Legión.

    Logró derrotar a gran cantidad de soldados, ninguno lograba hacerle frente, se había convertido en un asesino. Pero aún quedaba alguien más, el líder y creador de todo, el malvado y ruin Demonio. Yerket sabía que no lograría hacerle ni siquiera cosquillas al mismísimo Rey Oscuro, pero ya no tenía nada en mente, ningún motivo por el cual vivir, así que siguió avanzando.

    Caminó hacia el norte de la ciudad, y se adentró en el edificio más grande de la isla. Seguramente el Demonio estará allí, y así era. Estaba al fondo de la sala principal, sentado en un trono. Se levantó, y miro fijo al clérigo. Sonrió, y comenzó a reír, su confianza lo hacía estallar de la risa.

    Yerket sabía que era su oportunidad, podría vengarse al fin, enmendar todo, acabar con la maldad del mundo. Arrojó su escudo para tener más potencia con la espada, y cargó hacia aquella abominación del mundo. Su vida pasó por delante de sus ojos, por fin podría morir en paz. Pero… desafortunadamente, el Señor Oscuro levantó su mano y pronunció : "AN HOAX VORP". Yerket no podía moverse, estaba paralizado. Vió como se acercaba su enemigo, colocó su mano sobre su cabeza, y todo se volvió negro.

    El Demonio había absorbido su alma, ahora lo había convertido en un ser maligno, y lo usó para su ejercito.

    Hasta el día de hoy, Yerket sigue sirviendo a la Legión Oscura involuntariamente. Su alma sigue encerrada dentro de ese cuerpo, pero no tiene manera alguna de liberarse.


  • 👑 Ejército Real 👑

    Muy buen relato Durodar, me encanto. La lectura se hace llevadera, es una historia que te atrapa y te hace querer saber el final.

    El pobre de Yerket paso penurias y su final es el resultado de una serie de malos acontecimientos. La decisión de querer matar al mismísimo demonio fue un suicidio, pero tal vez, es lo que buscaba.

    Saludos!



  • Gracias! Me inspiré bastante para hacer este.


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