Estética a lo Burke.



  • **La novedad:

    La curiosidad la más simple de las emociones, deseo o placer en relación a la novedad. La curiosidad es el más superficial de los afectos, acapara un efímero instante, “Posee un apetito muy marcado, pero fácil de satisfacer”. Es un principio activo, que se encuentra naturalmente en los objetos que recorre. Las mismas cosas vuelven con frecuencia, pero con un objetivo más agradable.

    El llama poderes del ánimo a aquellas cosas que captan nuestra atención, aquellas que superan al ámbito vulgar e la cotidianidad. Es necesaria esta inquietud para el desarrollo y aumento de las capacidades y las pasiones.

    Podemos imaginar una mesa con un candelabro en el centro con sus papiros a media luz y un adorno floreado receptando el lumbre del candelabro, cuando las velas se extinguen, nos aproximamos a cambiarlas por unas nuevas, las encendemos y observamos el adorno floreado con el esplendor del áureo fulgor y nos sorprendemos por los relieves que no distinguíamos.

    Ese destello aperceptivo es el que llamamos novedad.

    El dolor y el placer:

    Los objetos además de ser novedosos parecen o deben poseer un atractivo o excitación de “dolor y placer”. Son ideas simples que no pueden definirse, y la subjetividad es causa de ello. Son ambos uno de otro para su existencia, son recíprocos en su manifestación.

    La mente humana se encuentra en un “estado de indiferencia” (estado pasivo sin dolor), pero que genera placer. El hombre vive en un estadio de calma que insinúa un clamor placentero, si es interrumpida por algún disgusto, se genera dolor. Pero esto no significa que se contrarresten o se perciban por omisión.

    Se intercalan entre si como la espuma del mar y el agua que rodea la arena, perviven amalgamados pero no son uno causa del otro.

    La diferencia entre la remoción del placer y el verdadero placer:

    El dolor y el placer no solo dependen necesariamente en cuanto a su existencia de su mutua disminución, sino que, en realidad, la disminución o cese del placer no actúa como verdadero dolor o viceversa.

    Cuando el placer nos abandona, cuando cumple su objetivo, regresamos al estado de indiferencia, o en una tranquilidad suave. Pero claramente cuando una aspereza vital es despojada es complejo afirmar que es un verdadero placer, “porque el océano luego de una tempestad, continua agitado”.

    Del deleite y del placer como opuestos el uno al otro:

    Hay placeres y dolores de naturaleza positiva e independiente, luego el cesar del dolor no se asimila a un “placer verdadero” o viceversa.

    La afección es indudablemente positiva, pero la causa puede ser un de privación y distingamos un placer que es simplemente tal y sin ninguna relación, y un placer que no puede existir sin una correlación, y además una relación con el dolor. Todas estos tipos de afecciones, son no sencillas de confundir ya que cada una es identificada según su causa y también sus efectos, pero estas mismas son nombradas por el uso vulgar con el mismo nombre, y esto genera diferentes planteos.

    El llamara al placer relativo “Deleite”, es la sensación que acompaña la remoción del dolor. Que es diferente el titulo “Placer” elementalmente.

    Alegría y pesar:

    El cesar del placer afecta de tres maneras a la mente:

    1. Si simplemente cesa, el efecto será la “indiferencia”
    2. Si se corta bruscamente, sigue una sensación llamada “Decepción”.
    3. Si el objeto se pierde y no volveremos a gozar de él, el efecto será el “Pesar”

    No son emociones violentas, pero son símiles al dolor.

    El individuo que posee un pesar deja que se apodere de él , se abandona, pero esto no ocurrirá con un dolor real, porque ningún hombre se somete a una considerable lapso de tiempo a él.
    En el pesar, el placer es más elevado, y la aflicción que padecemos no se aproxima al placer absoluto, que siempre es odioso y deseamos eliminar velozmente.

    Al parecer el “Pesar” se sustenta en un placer y lo que es relevante en él es la esperanza. Pero cuando nos desligamos del pesar, el “deleite” que se desprende de él, deja apreciar el contenido duro que realmente posee.

    De las pasiones que pertenecen a la autoconservación:

    Las modificaciones del Dolor y el placer se pueden reducir a dos puntos, la “autoconservacion” y la “sociedad”.

    Todas nuestras pasiones desembocan en una u otra, las que se refieren a la autoconservacion, remiten a la ideas de dolor enfermedad y muerte y nos anegan de horror, pero la vida y la salud por mero goce que produzcan, no generan pasiones como la autoconservacion, por eso hay algunas más poderosas que otras en el sentido de utilidad o preservación de la integridad.

    De lo sublime:

    Cuando se trata lo sublime nos encontramos en un ambiente ambiguo, que es relacionado con las ideas de dolor y peligro, aquellas que producen terror, son las emociones más fuertes que la mente es capaz de sentir (las ideas del dolor, son mucho más vigorosas que las del placer). Cuando el peligro o el dolor acosas demasiado, no pueden causar ningún deleite, y son sencillamente terribles, pero a ciertas distancias y graduados en modificaciones, pueden ser y son deliciosos.

    Cuando nos estremecemos por un momento de tensión y nuestros huesos se hielan y el corazón esta a punto de estallar, podemos llamarlo sublime, es esa sensación que no petrifica, que causa resquemor pero que realmente sabemos que causara placer en ultima instancia, es la perfecta amalgama entre el dolor y el placer

    De las pasiones que pertenecen a la sociedad:

    Pueden dividirse en dos especies:

    1. La sociedad de los sexos, que corresponde a los fines d la propagación.
    2. La sociedad más genera, que poseemos con los hombres y con otros animales o objetos inanimados.

    Aquellas pasiones que se relacionan con la generación se relacionan con los placeres y las gratificaciones, y directamente se relacionan con un fin alegre y de los sentidos elevados.

    Cuando estas satisfacciones se extravían, incrementan el dolor, y se centra sobre la “perdida”. Los violentos efectos que el amor produce, algunas veces conducen a la locura. Cuando los hombres se dejan apoderar por una sensación que los domina durante largo tiempo, desvanece cualquier otra pasión y causar aflicción. De todas maneras se por el caso que fuere, el amor no está considerado como un objeto que propague dolor, por los efectos extraordinarios que consuma y estas reacciones no están conectadas con el verdadero dolor.

    La causa final de la diferencia entre las pasiones pertenecientes a la autoconservación y aquellas relativas a la sociedad de los sexos:

    El cumplimiento de todos nuestros deberes depende de la vida, y el cumplirlos con energía y eficacia depende de nuestra salud, todo aquello que amenaza con impedir o destruirlos nos afecta profundamente. Pero como estamos hechos para conformarnos, su mero goce no va a acompañar ningún placer real, a menos que, satisfechos con este, no entreguemos a la indolencia y a la inacción.

    La reproducción conlleva un buen incentivo y por ello acarrea un gran placer. La diferencia entre hombres y animales en notable ya que el hombre siempre está dispuesto a entregarse a los placeres del amor, y si a de generar pesadumbre es por algún obstáculo ya que esta actividad no posee grandes aflicciones.

    De la Belleza:

    La pasión que pertenece a la generación, meramente como tal, es solo lasciva. Como la diferencia que se encuentran entre los humanos y los animales, pero esta distinción no encubre ningún sentimiento de belleza.

    Pero el hombre observa y diferencia asocia la pasión con algunas de las cualidades sociales, por esto lo propio es que posean algo para crear una preferencia o fijar una elección y esta debe ser alguna cualidad sensible. Por consiguiente esta pasión mista que denominamos amor, es la belleza del sexo. La belleza es una cualidad social, ya que los diferentes individuos otras especies u objetos, poseen la capacidad de generarnos alegría y placer de contemplarlos.

    La belleza es el plano que nos anega en fortuitas elecciones y que desenvaina una fructuosa relación con el entorno. Cuando el se carece de ella o no es posible percibirla se actúa de una manera indeterminada, la incomodidad y el terror invaden al individuo y le extrae la generosidad a la vida.

    La belleza purifica y torna dócil al la bestia.

    Sociedad y soledad:

    La segunda rama de las pasiones sociales es la que administra la sociedad en general. Esta no proporciona ningún incentivo particular, que haga gozar de algún placer verdadero.
    Pero la soledad que es la explosión total y perpetua de toda sociedad es el mayor dolor que puede llegar a concebirse. Si bien el dolor que produce la soledad con respecto a los goces sociales es mucho mayor, el placer que genera vivir en sociedad es sumamente mayor que este.

    Simpatía, imitación y ambición:

    Bajo esta denominación de la sociedad, las pasiones son complicadas y se ramifican en una variedad de formas, de acuerdo con la variedad de fines que han de servir en la gran cadena de sociedad. Los tres principales eslabones de esta cadena son la simpatía, la imitación y la ambición.**

    Este es un compendio realizado por y abogando a la tecnicatura o ejecución del autor, no apele a una relativa subjetividad para dirimirlo, así que es literalmente, analítica "rasa"


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