Etica Nicomaquea de Aristoteles, leve análisis de la obra.



  • **He analizado el libro primero (la obra fue dotada con diez libros) de la Etica Nicomaquea de Aristoteles (Nicomaco eran los nombres de su padre e hijo) para cederles un pequeño vislumbramiento del pensamiento de este filósofo que realmente inherentemente llevaba la llave del cerrojo de la sabiduría. He tomado el libro primero ya que es uno de los sectores más sencillos y abundantes de la Etica de Aristoteles, naturalmente no continúe con mis reseñas y he simplificado en cierto sentido los conceptos y no he utilizado tecnicismos para coagular una especie de sinopsis del autor y para no ahondar en complejidades que no les concierne.
    Este primer libro hace referencia a los tópicos menos intrínsecos de la obra pero si los más ricos en pragmaticidad, trata los temas más mundanos como la virtud en el hombre y la felicidad con un espectro muy dilatado como ya les he expresado. Naturalmente a la obra hay que leerla con un cierto criterio historiológico y a la vez con premisas de sus antecesores, principalmente Platon, Protagoras, Heraclito y Parmenides. Por eso mismo he simplificado y no he detallado incisivamente y efectivamente quedara un poco aporetico el estudio que realice.

    Sobre la felicidad.

    Introducción: Toda actividad humana tiene un fin.

    En este pasaje del libro 1 de Etica Nicomaquea, Aristoteles esboza su opinión según las bases de que toda actividad humana confiere un fin, que este fin posee cadencia universal, pero su propio motivo, el motor que lo impulsa es relativo según la finalidad de cada individuo. El soslaya que estos motivos son llamados actividades v.d.: ciencias, artes, etc. Es expresión cuantitativa porque existen tantos fines como actividades hay, que son diversas pero que convergen en una sola facultad. El delinea el Herrero, que su fin ciertamente es la manufactura de armamentos, pero este en si posee una actividad mayor que es el uso para la guerra y así sucesivamente en una graduación jerárquica. De esta manera podemos encontrar actividades con fines subordinados.

    La ética forma parte de la política.

    Aristóteles en este capítulo forma las directrices de lo que es la facultad mayor de todas y el fin que contiene a todas las actividades, que esta es la política. El expresara que toda arte persigue un fin y este fin uno más abarcativo y así en sucesión hasta el infinito. En este proceso indica un punto fundamental en la moral, que es el deseo, es la fuerza que determina esta amplitud hacia el fin, que supone como él lo llama “lo bueno y lo mejor”, pero a si mismo por naturaleza el individuo tiende a “lo bueno” singularmente y su manifestación perfecta y de mayor relevancia es “el bien común”, el que proporciona una felicidad objetiva, como el expresa al final de este capítulo: “Es más hermoso y divino conseguirlo para un pueblo y para las ciudades”.
    Por esto cave remitirnos a una disciplina política.

    La ciencia política no es una ciencia exacta.

    En este parágrafo si bien es uno de los que contienen mayor carga de complejidad, su inmediatez a la hora de asimilarlo hace eco en nosotros con tan solo una palabra, la opinión.

    Aquí Aristóteles se propone demostrar que la ciencia política no es proporcionalmente asequible por el entendimiento, o la sabiduría teóricas, sino por la razón con cimientos sociales. La política se vale de objetos accidentales para ejercer su dominio y sus facultades. Este objeto es llamado acción y ello es puramente subjetivo, de orden no natural, si no por convección. Claramente esto generara inestabilidad si es profesado desde una óptica íntegramente intelectual, por eso es esencial enfatizar en los deseos, pero esta misma inestabilidad se trasladara a ambos sentidos en una relación de incontinencia, por eso mismo el cree esencial la necesidad de la “instrucción”, el adoctrinamiento en la política y la intelección del bien en sentido abdicativamente pasional. Los que apuntan sus afanes a favor de la razón serán los más provechosos.

    Divergencias acerca de la naturaleza de la felicidad.

    En este capítulo establece las bases para comprender lo fines a los cuales de dirigen en un micro-universo, el individuo y en un macro-universo, la ciudad o “polis”. Y que todo bien expresamos con antelidad, todo fin tiende a un bien supremo y es aquí cuando el esboza sobre este bien, lo que es: “Su nombre, casi todo el mundo está de acuerdo, pues tanto el vulgo como los cultos dicen que es la felicidad, y piensan que vivir bien y obrar bien es lo mismo que ser feliz”.

    Pero como hemos entendido este fin es relativo, la opinión que surge según el carisma o cultura del individuo o sociedad serán divergentes según sus creencias. Esto es sencillamente descriptible ya que nuestros deseos son variables de la conciencia individual o colectiva, pero no olvidemos que los razonamientos que parten de los principios difieran de los que conducen a ellos.

    Por eso el apelara a este razonamiento: “El individuo competente de las cosas buenas y justas y, en suma, de la política, es menester que haya sido bien conducido por sus costumbres”. Por esto mismo el hombre bien instruido manipulara elemental y técnicamente la política.

    Principales modos de vida.

    Aquí Aristóteles conceptualizara tres modos de vida según virtudes o abyecciones de los seres humanos, el los distingue de siguiente manera: La vida voluptuosa, la política y la contemplativa.
    La vida voluptuosa es la propia de los seres incontinentes, bellacos de la ignominia, el vulgo para ser más precisos, los que el llamara bienes del cuerpo.

    La política son aquellos que son bien dotados que creen que el bien son los honores y como tales ordinariamente el fin de la vida política, pero ellos mismo se gestan en la superficialidad, en los placeres los placeres propios y se jactan de sus honores sin fines altruistas. Naturalmente puede vivir una vida integra, ufanándose de su postura, pero carece del complemento activo, que lo despierta de su sueño material, de la superficialidad donde habita, el los llamara bienes exteriores.

    Luego al vida contemplativa será analizada detalladamente ya que será el sustento para refrendar su teoría, a esta vía la llamara con el nombre de bien del alma.

    La felicidad es una actividad de acuerdo con la virtud.

    Es evidente afirmar que el hombre feliz vive bien y obra bien, pero que todas condiciones requeridas para ello se mantendrán en nuestra propia definición de felicidad, en efecto a unos les parece la virtud a otros la prudencia, a otros una cierta sabiduría, otras ligadas al placer, etc. De estas opiniones pueden estar sustentadas por como el los llama “muchos y antiguos” y otros “por pocos pero ilustres”, pero naturalmente no es correcto afirmar que algunos se han equivocado del todo con sus elecciones, ya que en algún punto podrían haber acertado, es eficiente afirmar que la causa de la felicidad es el deseo del sujeto. Por lo tanto, ni la virtud, ni el entendimiento, de los que proceden las buenas actividades, radican en el poder, y el hecho de que tales hombres, por no haber buscado un placer puro y libre, recurran a los placeres del cuerpo. Por consiguiente, como hemos declamado reiteradas veces las cosas valiosas y afables son aquellas que le aparecen como tales al hombre bueno, la actividad optada por cada hombre será aquella que sea acorde con su modo de ser, y para el hombre bueno será la actividad acorde a la virtud. Es entonces que podemos instaurar que todas las cosas las elegimos por causa de otra, excepto la felicidad, ya que ella misma es el fin.

    Si esto es asi, las acciones de acuerdo con la virtud serán por si mismas íntegramente laudables y afanosas, en su gracilidad pura. La felicidad por consiguiente, es lo más sublime, perspicuo y hermoso. Por eso acude a una inscripción del templo de Leto en Delos:

    “Lo más hermoso es lo más justo, lo mejor, la salud; pero lo más agradable es lograr lo que uno ama.”

    Aguardo que les agrade e incentive la lectura, muchas gracias por leer.

    Teknea.

    Fuente:

    Aristoteles, Ética Nicomaquea. Gredos Editorial, Madrid 1997.**



  • **Gracias por el aporte. No dudo en haber leído partes de este libro en algún lado.
    Por una parte está bueno para leer, abrimos mentes y podemos ver otros pensamientos, comparar ideas; pero no sé si me gustaría por los temas que lleva a cabo el texto hablando de la política y relacionándolo con la felicidad. De todos modos no diferimos mucho en nuestra forma de ver las cosas. Nunca viene mal probar algo nuevo para otras personas!
    Muy linda frase pusiste al final.

    "La verdadera felicidad consiste en hacer el bien"

    Saludos.**



  • **Muchas gracias gRetu moderadora de esta sección, naturalmente comprendiste lo sustancial del texto. Claramente que Aristoteles es un pensador sistemático y su trabajo es muy abarcativo desde el punto de vista científico y la ética se encuentra estrechamente relacionada con la política, en cierto sentido es parte de la política.
    En cuento al ultimo aforismo no es un suplemento mio y tampoco de mi autoria, si no de Aristoteles, el utiliza esta frase para expresar la acción como su fin la felicidad y la sublimidad en ella, es un muy bello concepto e imagen.

    Teknea.**


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