Libertar efimera La ultima confesion III



  • capitulo III
    ( El Caza-recompensas y el cementerio )

    Al siguiente día, me dispuse a ir a investigar por la noche aquel cementerio, ya que el calor del día puede llegar a ser fatal y debilitante en esta época del año.
    En la tarde, me preocupé por revisar antiguos libros de necromancia, que solicite en la tienda de alquimia más cercana, por casualidad de que realmente se trate de un no muerto. Prepare varias especias y ungüentos que podrían hacer falta, algunos que eran muy complejos de hacer los solicite al mercader, quien tuvo la amabilidad de obsequiármelos para la causa. Como yo no tenia conocimientos de con que yo habría de enfrentarme mañana, bañe, como viejo hábito, mi espada en agua bendita, que el monje de la ciudad me ofreció amablemente. Guarde sueño bajo un sauce y espere a que cayera la noche para preparar mi equipo.
    Antes de salir, me despedí del amable Garraran con un apretón de manos.

    • Le prometo señor, que de hoy en mas, no tendrán de que preocuparse por…, sea lo que sea. El mal que existió en la tierra no debe volver a aparecer nunca más.
      -Estoy contigo, joven Abraham, pero ten mucho cuidado, Alamín no es insensato, no lo subestimes; tampoco te confíes en el cementerio, muchos borrachos y aldeanos que han ido a llorar a sus familiares por la noche no han vuelto de por allí.
      -No se preocupe amigo, Tyrael y mi padre alumbraran a mi lado
      -Adiós valiente Abraham.
      Mientras me alejaba de su casa, Garraran me dijo mientras lágrimas caían de sus cansados ojos: -Dale paz a mi hijo, por favor
      Con su mensaje entre dientes, fui decidido a cumplir mi labor.
      Esa noche fue muy dulce: su belleza y frescura me hicieron meditar un rato largo. Largos juncos que brotaban del piso se movían al compás de mi corazón fanático; y las sierras y acantilados parecían ser demonios vigilantes, altos hasta el cielo. Mi mente me estaba haciendo alucinar un poco, pero la despejé de cualquier pensamiento, al ver a lo lejos el gran cementerio de Shacna
      Su entrada estaba custodiada por dos gigantescas estatuas de leones enfurecidos, que como todo guardián, nunca alejaban la vista del visitante. Al momento de cruzar el Umbral del camposanto, sentí pequeñas rocas caer tras de mí. Instintivamente voltee sin encontrar nada. Seguí caminando mas alarmado que antes.
      -Mi visión no llegaba a distinguir el final de la necrópolis, por lo que la luz escaseaba cada vez más; las lapidas no conocían final salvo el que yacía grabado en si misma, las hileras eran interminables, o por lo menos era lo que mi insolada mente me hacia creer.
      Los panteones y pasos de criptas hacían disminuir la visión. La luminosidad de la luna dejo de ser mi aliada al entrar en el sector de los panteones, por eso decidí hacer uso de un pequeño ungüento de luz, la suficiente como para no tropezar con ningún obstáculo.
      La larga búsqueda parecía interminable, en cada esquina de los caminos se sentía la presión que ejerce cual enemigo al acecho, pero mi vida de entrenamiento en “La Orden” me enseño a evitar esos pensamientos bajos y al estar siempre alerta.
      Al caminar un rato mas, ni siquiera mi gran entrenamiento mental pudo evitar sentir un pequeño escalofrió a lo que escuche a continuación: un grave rugido provenía de una dirección. Me detuve un momento, solo para oír otro rugido del sentido contrario. Desenvainé me espada aún humedecida y me puse en guardia. Pequeños golpeteos se comenzaban a acercar, como cascos de caballos, pero mas pesados. Los golpeteos empezaron a hacerse más duros y se acercaban hacia mí. Decidí moverme de allí hacia un lugar con mas luz lo mas rápido que mi peso podía y llegue a un área clara y amplia con forma circular, y con una gran estrella de 5 puntas delineada de blanco en el suelo empedrado. Los golpeteos empezaron a acercarse hacia mí, y me apoyé en una de las paredes de los panteones. De repente, los golpeteos se detuvieron cerca. Paso un rato sin ocurrir nada, sabia que me encontraba al acecho por lo que trate de descubrir donde se encontraba, sea lo que sea que me estuviese persiguiendo. En un momento note una gran sombra saltar por encima mió y caer en el centro de la estrella…

    [Con que tipo de criatura se encontrara (? ]


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