Libertar efimera La ultima confesion IV



  • Capitulo IV
    (El caza-recompensas y la bestia)
    sea lo que sea que me estuviese persiguiendo. En un momento note una gran sombra saltar por encima mió y caer en el centro de la estrella: era uno de los leones de la entrada, que había cobrado vida como una gran bestia de roca. Volteó y note sus ojos carmesí, ajenos de este plano mortal. Tomé la iniciativa, y lo golpeé con mi espada la cual, fue inútil ante tal protección de piedra. La bestia me atacaba con sus zarpas de roca, pero yo lo superaba en altura y podía evitarlo. Tomé velocidad y brinque sobre una pared lo más alto que pude, y trate de atinarle con la punta del mango de mi espada a la bestia en mi caída, con toda mi fuerza. Fue un golpe certero. Me hubiera gustado darle en la cabeza pero solo logre alcanzarle el lomo. Me alejé de él muy atontado por el golpe, cuando de reojo observe que la bestia yacía desquebrajada en el piso. Tras recuperarme y darme cuenta de lo que había sucedido, noté que la estrella del piso comenzó a brillar con un color rojo intenso, y varias inscripciones rúnicas aparecieron en los espacios en blanco. La bestia se descascaró de su armadura rocosa y se convirtió en una gran bestia erguida en dos patas, delgado y más grande que antes, de un color rojo demonio, y con garras en forma de cuchillas. Muy rápidamente dio un gran golpe que esquivé por poco y agujereó la pared en la que yo reposaba. Me eché hacia atrás rápidamente, y otro zarpazo de roca me golpeo fuertemente la pierna. Caí al suelo: era el otro león quien me había golpeado. Yacía en un terreno que aumentaba su temperatura inexplicablemente; el león de piedra estaba a punto de rematar, al igual que la bestia más grande. Giré y volví a esquivar por poco lo que podría haber sido mi final. La bestia grande golpeó accidentalmente al otro león de roca, transformándolo a este en otra temible bestia.
    Ahora que habían perdido su defensa principal, decidí hacer empleo de la antes inútil espada.
    Dejé que intentaran golpearme, para luego aprovechar sus burdos reflejos e ir despedazándolos de a poco, pero parecían no morir jamás. Estaba cansado, y uno logro hacerme caer nuevamente, no perderían una nueva oportunidad como esta. Se prepararon para no dejarme escapar. Uno de ellos iba a rematarme en el suelo, cuando golpeé una de sus patas de una fuerte patada, lo que hizo que cayera sobre mí espada que lo atravesó. Pude moverme hacia un lado ahora, tome mi espada con furia y le corte desde abajo las dos patas a la otra bestia. Me incorporé rápidamente, y con un ligero movimiento de espada le pude dar muerte al segundo león, cortándole la cabeza limpiamente. La estrella se había apagado: me di cuenta de que se trataba de una invocación necrófaga, por lo cual las bestias podrían volver a la vida en poco tiempo. Aproveche la oportunidad y con una pequeña cantimplora de agua y el pie, empecé a borrar la estrella. La carne de las bestias se había convertido nuevamente en piedra y yacían entre los lechos eternos. Me senté a tomar un poco de aire: - La verdad que ya estoy viejo para esto.- Al haberme recuperado, decidí seguir mi búsqueda.
    [Bueno en lo personal creo que el relato/historia esta como quiero, espero os guste :D]



  • 5 capitulos?? estas con todo no (? linda historia estaria bueno que mas personas la aprecien 😄



  • @muchazi:

    5 capitulos?? estas con todo no (? linda historia estaria bueno que mas personas la aprecien 😄

    gracias, y la verdad que el unico fin con el que estoy haciendo esta historia para ser leida, eso es mas que suficiente para mi 😄


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