Handal Vinland Parte2



  • Continuación y final de la historia!

    De niño, cuando mi fe empezó a dar brote y empecé a leer las biblias de Sami, no lograba creer todo lo que leía, ¿Cómo unos seres tan poderosos como los dioses, solo usaban su fuerza y poder para el bien, y ninguno, al menos uno, cometía actos errados o desconcertantes en las personas del mundo?
    Al preguntarle a mi hermano, siempre me decía que los dioses hacían el bien, y que no debía dudar de ellos, ni de las personas de Fe con las que hablara
    Al preguntarle a los Sacerdotes y Cleros de mi pueblo, lo único que lograban responderme era "los dioses son perfectos como están" o simplemente un "tal vez deberías volver a leer la biblia", ellos me trataban como un niño ante mi duda.

    Un día, deambulando por el bosque cercano al pueblo, me perdí y encontré una cabaña de la cual emanaba un aura divina,
    La curiosidad por saber más sobre los dioses, me hizo tocar la puerta sin duda alguna, a los pocos segundos, el aura repentinamente bajo y un hombre viejo, abrió la puerta.
    Al no tener una pregunta en mente o explicación de porqué estaba ahí, lo primero que logre formular y expulsar de mi cabeza fue mi duda de la manera más cruda posible
    “¿Porque todos los dioses son buenos?”. Luego de una sonrisa y carcajada que soltó el viejo, me hizo pasar a la cabaña.
    Este sabio viejo, llamado Hendrif, era un hombre de fe, pero que fue excluido y alejado de la sociedad, por tener cierta curiosidad y creencia sobre los dioses, que la iglesia no aceptaba.
    Luego de oír todas sus aventuras, decidí empezar a pasar tiempo con el viejo Hendrif, ya que me divertía, y aprendía muchas cosas sobre la fe, inclusive, logro dar una respuesta satisfactoria a mi pregunta. “Probablemente estés hablando de los Ángeles” respondió luego de tanta insistencia.
    Dijo que no quería contarme mucho acerca de ello, ya que la gente a mi alrededor podría llegar a enojarse por lo que había aprendido, pero un día revisando los libros que el guardaba, logre ver unas viejas escrituras en un pergamino sucio, por un segundo, mi mente quedo en blanco, y al despertar, mi aura parecía sucia, como si el dorado en mí se hubiese apagado y un gris se apropiara de mí. Luego de ese incidente, el me mostro un diario con algunas anotaciones extrañas que no logre comprender. Al parecer, esta era una continuación de la biblia, en el cual continuaba los versos mencionados anteriormente, en su pre cuela, pero de una manera diferente
    Los versos no eran propiamente para ayudar, sino, lo contario.
    Estos versos, se dice que fueron escritos por ángeles, pero los sacerdotes y reyes del mundo, decidieron apartarlos de la biblia original.
    Al preguntarle a Hendrif, que tenían de diferente recitar estos milagros a cambio de los originales, me respondió:
    Hendrif:-estos versos no son de humanos, sino, un collar para los mismos.

    Al no entender muy bien sus palabras, decidí volver a preguntar
    -¿a qué te refieres con un collar?
    Hendrif: -los dioses no tienen mal, pero los hombres sí.
    Por eso, tuvieron que inventar versos, para poder controlarlos.

    Hendrif me explico, que al lanzar un milagro recitando los versos prohibidos, se podía sentir el aura divina, un poco más pura.
    También me explico que recitar estos versos, actualmente y desde siempre, estuvieron prohibidos en el reino
    Desde entonces, tuve curiosidad sobre ellos.

    Diariamente empecé a pasar tiempo con él, esperando que me enseñe y ayude con la teología, con la Fe, e incluso me enseño un milagro para curar las heridas superficiales de las personas.
    A Sam no parecía gustarle que fuese a aprender con Hendrif, siempre me advertía de lo peligroso que podía ser ese hombre, pero luego de sus enseñanzas, mi fe poco a poco recobraba su color brillante, y ya que él estaba a punto de entrar en la alianza, no tenía tiempo para ayudarme. Así que me permitió continuar yendo.
    Para ese entonces, mi madre había partido una mañana hacia su trabajo, pero nunca volvió, y al mandarle cartas a papa, parecía no tener tiempo para respondernos.

    Siempre que llegaba a la cabaña, veía a Hendrif trabajar en algo, pero cuando yo entraba, parecía ocultarlo o simplemente dejarlo para otro momento, y se centraba en ayudarme con lo mío,
    Así fue durante varias semanas, hasta que decidí preguntarle qué estaba haciendo. Él me dijo que no era de mi incumbencia, y que no estaba bien visto que me lo dijese, pero como niño que era, no pare de pedirle que me dijese en que trabajaba, día tras día, hasta que en un momento, el hablo.
    Hendrif: -“Creo, que en algún punto, los demonios y los dioses, no son tan diferentes como la gente suele decir, creo que ambos son seres supremos, fuera del mundo mortal, y que si bien los demonios son malvados en su mayoría, la iglesia debería reconocerlos como entes supremas”.

    Cuando me conto esto por primera vez, quede atontado por lo que decía, ¿que los demonios son dioses? Creí que el viejo estaba loco, y que sus inventos y objetos solo eran fanfarroneada, pero su aura demostraba que él no era un simple cura, él iba más allá del poder que yo conocía.

    Desde ese momento, cada vez empecé a ir menos a lo del viejo, empecé a creer que tal vez Sam tenía razón sobre que podía ser alguien peligroso. Si realmente lo que me dijo es verdad, no debería meterme en eso, no es algo normal, y probablemente todos en la iglesia se enojen si se enteran en lo que trabaja Hendrif

    Un día, de camino a la cabaña, escuche sonidos extraños viniendo de allí, también se logró ver un destello de luz roja que llamo la atención de todos en el pueblo.
    Corrí lo más rápido que pude hacia allí, y al llegar a la cabaña, el aura cesó, todo el ambiente quedo en silencio…, Entre lentamente y ahí es cuando apareció ese aura...
    Desesperación, fuerza, caos, maldad, miedo, todas esas emociones desprendían de ese aura inmensa dentro de la cabaña, a tal punto que me dejaron inmóvil
    ¿Que vi?, un demonio enorme, monstruoso, con aura infernal llegada del mismo infierno, mirándome fijamente, con un hambre insaciable y voraz
    No podía moverme, pensar, ni respirar de la presión del momento.
    Creí que todo había terminado, solo quedaba morir y ser consumido por ese demonio al igual que Hendrif.
    Cerré fuertemente los ojos para no ver mi muerte inminente, pero luego de un segundo… estaba viendo el bosque pasar rápidamente, algo me alejaba de allí, estuve varios segundos sin poder reaccionar, hasta que vi a mi hermano, Sam, correr rápidamente conmigo en la espalda.
    Al prestar atención vi su cara de aterrado, muerto de miedo por la situación, corriendo hacia un futuro imposible, ya que ese monstruo nos estaba siguiendo.
    En ese instante, mi hermano se detuvo. Pensé que todo estaba perdido, que él no podía continuar, que se había rendido, al igual que yo... pero su voluntad para vivir lo hizo dividirse en dos.
    ¿De qué estás hablando te preguntaras? literalmente el se dividió en dos, vi como una figura se materializaba enfrente de él, y mientras nosotros nos escondíamos, esa figura con la misma forma de mi hermano siguió corriendo distrayendo al monstruo

    Durante varios minutos no pudimos movernos por lo impactante de la situación, pero luego mi hermano nos llevo hasta el pueblo en donde nunca más volvimos a tener noticias del monstruo que vimos.
    Los grandes caballeros y sacerdotes del pueblo lograron sentir el aura emanante del demonio
    Pero para los ciudadanos normales, todo fue una gran mentira.

    Espero que les haya gustado 😄
    Disculpen si tengo errores en la narración y demás, no suelo escribir historias o relatos


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