El recluso.



  • **Los abriles pasaban rápidamente, allí en la cima de la montaña en donde parecía desdibujarse lo que había vivido, y ya sin recordar el oscuro momento que me había impulsado llegar a este recinto. Mi alma se distorsionaba al compas de los tambores que anunciaban la hora de la faena de nuestros fatigados brazos, sangre en las cadenas y dolor en nuestras mentes concluían el afán diario de poder volar… vendería mi alma por agua…

    Construíamos una atalaya de piedra con nuestra carne y nuestros huesos, calor bajo la lluvia y supremacía que liquidaba el último rastro de voluntad en nuestras mentes y la pregunta diaria siempre era ¿Cuando nos iríamos?.
    Y allí en el pico más alto, siempre situado el, el mago, el progenitor de nuestra penumbra, con su aspecto luciferino y su risa arrogante producida por nuestro dolor. El vestía un manto negro que dejaba a nuestra mente esbozar que vil criatura escondía y su cayado que dilucidaba las miles de muertes que perpetro. Su afán por la monumental torre siempre fue un mito, y la consumación de la obra aun más, pero entre los esclavos siempre se susurro que era para sus fines más perversos, su obra maestra, la que le de un poder inimaginable.

    El mundo sigue girando mientras nosotros construimos su sueño, día y noche, nuestro tormento era eterno, mirábamos al cielo para humillarnos ante los dioses, reprochándoles que acabaran con nuestra desdicha, sin embrago debía continuar pese a mi intolerancia. Pero una noche entre el molido de las rocas, mis extremidades dijeron basta y me quede tendido en el suelo, ya sin vigor y desahuciado por todo el derroche de vida. Y entre tinieblas, salió el maldito mago con su risa presuntuosa, que parecía atento a la espera que alguien sucumba ante el arduo trabajo, para doblegarlo aun más con palabras arrogantes y someterlo con topetazos ante todos los reclusos. Se aproximo hacia mí, y yo tendido en el suelo ya sin fuerzas, me forzó a que me pusiera de pie, me negué rotundamente ya que el dolor que sentía era agobiante, en ese momento se molesto y entre gritos pronuncio unas palabras que nuca había oído y movió su cayado de una extraña forma, y en ese preciso instante mi cuerpo se teso dejando cada extremidad de mi ser inmóvil y sin predecir lo que podía suceder, comencé a levitar por los aires violentamente, estaba a su merced.
    Cada suspiro que daba me dejaba sin aliento, y yo ahí esperando el momento culmine de mi vida, desangrando en palabras de desdicha y sufrimiento un momento divino que haga reconquistar mi energía antes del óbito, y en vociferes yo gritaba, Quiero vivir, QUIERO VIVIR!!!!!.

    Y entre mis alaridos de suplica, una cortina de luz centellante cayo desde el cielo estrepitosamente, dejando sin poderes al mago y envolviéndome con su vitalidad tan pronunciada que se podía percibir por todo el lugar. Me sentí lleno de poder, haciéndome creer que podía ser un paladín alado con toda la gloria que un mortal podía recibir o un druida acompañado de su grifo, conyugado con la madre naturaleza. Caí al suelo de una manera muy serena, casi no sentía que mis pies tocaron el suelo, mientras me envolvía un aura blanca y dorada que dejo al mago cegado por tan pura luz, me sentía capaz de mover el mundo con solo un soplido, y mis dolores e infortunios se habían transformado en vigor y triunfo. Y como si supiera lo que debía hacer, solté desde lo más profundo de mi ser una ráfaga de poder divino sobre el mago, dejándolo ya sin mas oportunidades que solo una disculpa, me aproxime hacia el y lo vi a los ojos, podía sentir su desdicha y su dolor al ver que todo plan que deseaba se desfiguraba en cenizas y por su loca impotencia, desenfundo una daga de su torso y la dejo caer en el centro de su pecho… había muerto…

    Mire mis manos y pude ver como toda esa energía astral que recubría mi cuerpo, se fragmentaba por toda la atmosfera, como si habría logrado su cometido.
    Los demás reclusos expectantes de la contienda, habían huido despavoridos por el inusitado combate, y yo solo allí, preguntándome que había sucedido incapaz de encontrar una explicación, solo dilucidar que había sido un emisario que cumplió con su deber, la liberación.**
    Confío en que les guste, la hice muy rápido a la narración, si ahí algún error hágamelo saber por favor :p.



  • Muy bueno che.. Me gusto 😃



  • Si bien tiene algunos errores menores de ortografía y otros de cohesión, la trama de la historia es buena e interesante ¡muy original! nunca imaginé a un mago como señor de esclavos, empujándolos a que construyan su maligna torre…


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