La Enseñanza Obligatoria



  • Hermoso cuento de Mamerto Menapacce, espero les guste y nos lleve a pensar sobre la diversidad en las escuelas.
    “Fue allá en las tierras del litoral, donde los animales se cansaron de ser siempre animales. Había que hacer algo. No tanto por ellos mismos, que ya se sentían viejos para cambiar, cuanto por sus hijos a fin de que tuvieran un futuro mejor. Promovieron entonces una gran asamblea a la que acudieron bichos de todas partes. No sólo los que reptan, corren o trepan al aire libre, sino también los volátiles de todas las especies, y cuanto se menea en las aguas. El problema surgió cuando se quiso tomar medidas concretas respecto a los que se debía enseñar. Fue imposible llegar a un acuerdo. Cada uno gritaba su opinión, sin escuchar lo que los demás decían. Por ello se delegó en tres animales la elaboración del proyecto final. Cada especie eligió un representante. Los animales terrestre eligieron al venado, excelente corredor, gambeteador sin igual, y sobre todo, experto en gimnasia y salto. Los peces, prefiriendo optar por el tamaño y la fuerza, votaron al surubí, gran conocedor de todas las aguas, tanto las quietas como las fluyentes. Mucho más difícil fue la elección entre los volátiles, ya que por viejas enemistades, los insectos no querían saber nada con los pájaros. Pero como había que decidirse por uno, lo hicieron por el pequeño picaflor, que representaría muy bien a todos los alados. El día fijado se reunieron junto al recado de un río Y comenzaron a deliberar. Aunque para decir la verdad, los animales no deliberan. Simplemente exponen. Es decir: cada uno se preocupa de lo que quiere decir, sin importarle los que debería escuchar. Lo que tienen sus peligros, pero sus ventajas. Permite imponer el propio criterio, sin tener que hacerlo coincidir con el de los otros.

    Comenzó el Surubí afirmando que: Visto y considerando que se trataba de una región eminentemente fluvial (en cuanto a él le había sido posible conocer en su prolongada vida y experiencia) y que el agua era el elemento fundamental como vía de comunicación. Y que además. Etc. Etc… Consideraba que la natación tendría que ser la asignatura primordial para cuanto bicho quisiera prepararse para la vida del futuro. El venado demostró de la manera más convincente que pudo, que la gimnasia y la carrera eran asignaturas imprescindibles para cuanto quisiera sobrevivir en el mañana que se estaba gestando. Usó palabras difíciles para impresionar, y exageró hasta el paroxismo los peligros a los que se vería expuesto cualquier animal que no sobresaliera en este campo. Al Picaflor le resultaba clarísimo que debía hacerse. En una región de grandes montes, separados entre sí por caudalosos ríos y enmarañados malezales, no cabía la menor duda de que sólo el vuelo podía ser la salvación.. y bla, bla, y bla… porque sólo si el vuelo fuera patrimonio común, y sólo entonces, se podría hablar de una verdadera cultura universal y desarrollada.
    Luego de estas larguísimas consideraciones, y a la hora de votar, a cada uno de los tres integrantes les interesó que fuera aprobada sin discusiones su propuesta. Y a condición de ello, no le importó dar su voto positivo a la de los otros dos.

    Y comenzaron las clases. Con los resultados que todos pueden imaginarse, si es que no fueron ya testigos de algo similar entre los humanos. Como era de prever, hubo animales que sobresaliendo en una de las asignaturas, fueron clamorosamente aplazados en las otras dos. O bien pudieron andar más o menos en dos de ellas, pero fracasaron irremediablemente en la tercera. Fue el caso del pichón de capincho. Mejoró notablemente en su velocidad para correr entre los malezales de la costa, y consiguió resultados óptimos de zambullida y natación. Pero cuando se trató de practicar vuelo, sólo logró unos porrazos magistrales y dolorosos, que además lo humillaron muchísimo. Papá carpincho tomó dos actitudes típicas en estos casos. Primero, trató de inútil a su vástago y le proporcionó una buena zamarrianda. Luego se enfrentó con los docente y los insultó, culpándolos de los malos resultados obtenidos por su prole. Y lo que le sucedió al carpincho, le pasó también a los otros animales, que por ser de una determinada especie, carecían en absoluto de la capacidad o necesidad para alguna de las tres asignaturas obligatorias.

    Los únicos que lograron aprobar todo el programa fueron los gansos y sus congéneres. Aunque todo a medias: nadaron, caminaron por lo seco, volaron. Y hasta uno de ellos, que logró hacerlo mejor que los demás, ese año salió abanderado. Lamentablemente, en el caso de los animales, sólo los mediocres pudieron sobrevivir, aunque los resultados no fueron brillantes, ni mucho menos.
    Y la escuela terminó frustrándose y dejando un recuerdo amargo en los más capaces.”



  • Muy bueno lili, me hace acordar mucho a los humanos mas que a los animales.



  • :ban2::ban2::ban2::ban2::ban2::ban2::ban2::ban2::ban2::ban2::ban2::ban2::ban2::ban2::ban2::ban2::ban2::ban2::ban2::ban2::ban2::ban2::ban2::ban2:



  • **Esta muy weno, como siempre lili trayendonos algo para leer muy interesante :),

    graciass!!!

    Saludos**



  • **Esta es una hermosa forma de educar a quienes ni se dan cuenta que estan aprendiendo. Gracias Lili, como siempre, por las cosas lindas que compartís.

    besos!**



  • Muy buen cuento lili 🙂



  • Muy interesante.



  • **_Hace mucho que pasaba por aca peor no leia xq me parecia muy largo, pero bueh me decidi y lo lei completito, y la verdad, muy muy copado.

    Lili, como tus aportes a esta seccion, NO HAY.

    Salu2.-

    MaTy.-_**



  • Me gusto , y muchas gracias por tomarte el tiempo y encontrar estas cosas tan utiles y lindas que postias , mis saludos lili

    ~$$$€B@$$$~



  • me encanto Lili 🙂


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