El hijo del Mar



  • Capitulo I. Crece la leyenda

    Esta historia comienza hace apenas 17 años…Un pescador de Nix, conocido en el puerto como Powa, decide ir al puerto de Arghal, esperanzado q en esa zona, va a poder pescar peces unicos, ya q en ningun otro lado pudo pescar algo fuera de lo normal, ni escucho a nadie q lo halla hecho. Mientras navegaba, despues de sortear el mar de leviatanes, perseguido por un criminal, equivoca su rumbo y llega a una isla q el no conocia...ahi descubre a un pequeño elfo oscuro de muy corta edad. Enternecido, decide adoptarlo y se lo lleva en su barca hacia Nix, dando por concluida su excursion al peligroso Arghal, sin siquiera haber llegado.

    En Nix, Powa, cuido y enseño todo la q sabia a su pequeño elfo oscuro, al cual Bautiso Zundian. Este, a pesar de que pudo dominar el arte de navegar, como muchos pescadores, con facilidad, nunca llego siquiera a comparar su destreza en pesca con los demas. Eso, junto a su extraña apariencia, le causo problemas entre los hijos de los demas pescadores, que lo discriminabam y hacian a un lado.
    Su vida transcurria en Nix, con algunas salidas a los bosques e los alrededores y en el puerto. Aunque su habilidad en pesca era francamente inaceptable, su cualidades para el combate no. En esta area mejoraba rapidamente sobrepasando a los demas. Tambien tenia una astucia para ganarse el afecto de las personas, lo q le consiguio el apodo de Redecilla. Mientras su confianza aumentaba, al lograr volver de las salidas con mas botines a costo de menos esfuerzo, iba logrando q los demas niños lo empezaran a incluir en sus juegos. Como la mayoria de las veces, los juegos de los niños, eran combates fictisios, y como Zundian era bastante superior, junto con miedo y respeto empezo a tener aliados, q el consideraba amigos. Asi, logro obtener respeto, con lo cual pretendia corresponder a su padre adoptivo, para q se enorgullesca de el.



  • Capitulo II. La Oportunidad

    En la actualidad, un hombre del señor del mal se acerca a Nix. Su escudo imperial, el casco completo de hierro y una flamante espada de plata, hace que muchos oportunistas q rondaban ahi intenten asaltarlo, creyendo q este Devorador de Almas, traia valiosos tesoros con el. La noticia de este avistaje, se exparcio rapido por la aldea, pero el primer encuentro con el guerrero fue corto, sin mucho esfuerzo extermino a su agresores y nadie lo volvio a ver. El subordinado del Demonio, se vistio con la ropa de sus victimas, ya q las ordenes eran conseguir la informacion, de la forma mas discreta posible y se perdio entre la multitud de forasteros. Espero un tiempo rondando por la ciudad comprando comida y bebida, aparentando no tener mucho dinero, con la idea de q el furor de su llegada se perdiera en el olvido.
    Tres dias despues, se acerco al puerto y se puso a pescar. Regateo por algunas mercancias, pero nunca logro comprar nada. Mientras, las charlas entre los pacientes pescadores se iban volviendo mas alegres. De forma distraida, les comento a varios pescadores, q estaban en la orilla, junto a el, si los pescadores del lugar eran intrepidos aventureros. Los ingenuos pescadores, motivados por el interes del forastero, le empezaron a contar anegdotas y leyendas q se contaban en esos dias. El siervo del Mal, prestaba atencion y simulaba entusiamo por las historias, pero ninguna era la q el esperaba oir. Rapidamente muchos otros lugareños se unian a la charla, aportando curiosidades o sus versiones de los hechos. En un silencio, el guerrero aventuró, q el habia escuchado que aca habia nacido el denominado Comodoro Fantasmal. Esa historia olvidada relataba el genesis de los galeones fantasmales. No era muy conocida por que no hablaba de tesoros, sino de un habil artesano, q habia inventado una variedad de objetos de madera de tejo, de las cuales destacaban los galiones indicos, precursores de los actuales galeones fantasmales. COn un poco de suerte, logro arrancar el relato de unos viejos, aunque entre cortados y sin certeza de su veracidad.
    Su estadia se alargo por 4 dias mas, pero no consiguio muchos mas datos. Asi q con un destino no mu certero se preparo a partir. En ese momento cruza al joven redecilla, que venia alardiando de su proeza de llegar a lindos y volver con nuevas mercaderias. Alguien asi, q conociera los mares y se atreviera a zarpar era un aliado valioso. Asi q trato de convencer a este muchacho q lo acompañara. Por suerte con un arco reforzado, y un carcaj de flechas incendiarias, logro comprar los servicios del joven.


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