"Érase una vez…" relatos completos [TENkHiD.~]



  • **Érase una vez, en un lugar pero tan pero tan frío al norte que ni los mejores piratas llegaban hasta ese lugar. Hasta que… Un druida llamado Nakhz descubrió la ciudad de Arghãl, aquella ciudad estaba abandonada. Se decía que allí se realizaban torneos donde los dioses admiraban y se entretenían con las hazañas de aquellos valerosos guerreros, el combate era a muerte, sin piedad.

    Nakhz asombrado por la majestuosidad de semejante ciudad, decide recorrer el lugar en busca de objetos escondidos y demás. Hasta que… Encuentra un mapa, un mapa de todo el mundo, señalando cada lugar de cada rincón inhóspito para cualquier ser vivo. Él sabía de la historia del Polo Norte, un lugar tan frío que no puedes ir con la ropa necesaria, sólo existe una vestimenta, que existían criaturas mitológicas que casi nadie había conocido, solo unos guerreros del pasado que hace mil años nadie llegó. Entonces Nakhz se fija donde está el Polo Norte, cuando lo encuentra se sorprende, porque tenía una distancia pequeña, de tan solo unos pocos mares. Y en ese ingenioso momento va en busca de la vestimenta polar, busca, busca y al fin la encuentra, pero salía demasiado dinero cosa que él si tenía, pero era lo último que tenía, en ese momento mira al reverso del mapa y ve que dice “En el Polo Norte se encuentran unas criaturas muy peligrosa, pero te darán mucho dinero por sus objetos”, entonces sin dudarlo Nakhz decide adentrarse en el Mar para ir al Polo Norte. No todo era por el dinero, sino por conocer aquellas magnificas criaturas, pero el dinero era un incentivo extra, durante el viaje todavía sigue con la esperanza de llegar a aquel lugar y sabe que muchos han fracasado en el intento, pero él sigue con esa esperanza. El viaje no es muy largo, tan sólo de 7 días, y de la ciudad de Lindos el viaje era de 60 días.

    Nakhz llega al Polo Norte, un frío que ni hasta los hombros se te sentían, pero Nakhz se arma de valor y se adentra en él. Camina varios kilómetros y se encuentra con un pingüino, cosas que jamás él había visto en su vida, decide ganar su confianza con el animalito, pero no era muy amigable, el pingüino intentaba morderlo pero él con su agilidad lograba esquivarlo sin problemas. Entonces Nakhz lo inmoviliza y llama a sus mascotas para que lo ayuden a aniquilarlo, el pingüino le da una cantidad de 1.500 monedas de oro, él asombrado por aquella cantidad las recoge inmediatamente y se las guarda. Luego sigue caminando y se encuentra con un Lobo feroz, con unos colmillos de cinco centímetros de largo y sus garras aún mucho más grande, el lobo polar lo ataca, pero Nakhz lo inmoviliza justo a tiempo y logra matarlo, pero en ese momento que logra matarlo no solo le da las monedas de oro, sino que una piel de lobo también, que luego se puede vender en un valor bastante alto. Decide caminar más y se encuentra con un oso de tres metros de alto y con unas garras de cincuenta centímetros de largo, pero Nakhz ve que el oso es demasiado para él y decide irse inmediatamente.

    Cuando llega al terreno de los Golem se sorprende por su tamaño, condición física y estaban hechos de hielo. Pero lo que Nahkz no sabía que allí había sólo una persona, un poderoso paladín que cuidaba el Polo Norte, él aseguraba que nadie mate a aquellas criaturas mitológicas. El poderoso druida inmoviliza al Golem para observar su esplendor y majestuosidad de semejante bestia, pero en un momento agazapado entre los arbustos con nieve sale el Paladín llamado Bayrzen, se dice que éste increíble paladín bajó del cielo, los dioses lo han bajado del cielo para que cuide el Polo Norte por toda la eternidad.
    Bayrzen inmoviliza a Nahkz y rápidamente Nahkz se remueve la parálisis, Nahkz lo inmoviliza y le pregunta -¿Tú quién eres? ¿Por qué me atacas? Bayrzen responde con una voz grave y fuerte -¡Mi nombre es Bayrzen, cuidador del polo norte enviado por los dioses. Todo aquel que decida matar alguna criatura de mi reino será aniquilado por mi y mi espada! La espada de Bayrzen estaba hecha de hielo, un hielo tan intenso que era capaz de matar a un Golem sin problemas de un solo golpe, Nahkz mirando fijamente la espada ve que su luz va aumentando y que Bayrzen lo mira detenidamente y le pregunta -¿Tú que haces aquí? O más bien ¿Cómo has llegado? Nahkz sin miedo le dice –He llegado a Arghãl, la ciudad de los dioses, encontré éste mapa y he decidido venir aquí para observar a éstas criaturas increíbles. Bayrzen le dice –Veo como has llegado aquí, pero eso no te da derecho a asesinar a las criaturas por su oro, mi primera impresión de ti es que eres un ambicioso. Nhakz le dice –No, señor es que leí al reverso del mapa y decía que si asesino a las criaturas me darían oro, pero sólo quería hasta llegar a completar el oro por lo que pagué por mi ropaje, mis intenciones son buenas y os pido disculpas por mi error. Bayrzen viendo que su actitud era acertada y sincera lo deja recorrer el por su reino.

    Nakhz agradecido con Bayrzen, sigue recorriendo, ve paisajes hermosos de blanco, montañas con ríos congelados, pero después de un tiempo era hora de irse. Bayrzen se despide y le da un regalo a Nahkz –Toma, valiente guerrero. Esto es por llegar a mi reino en tanto tiempo. Dice Bayrzen, Nhakz con una sonrisa en el rostro se da la media vuelta pero Bayrzen le sostiene el hombro pidiéndole algo que es suyo, que era el mapa. Bayrzen le dice –Ven aquí, tú tienes algo que me pertenece, es el Mapa Sagrado de Los Dioses, fue escrito con la pluma del mismísimo Dios Pom, ahora nadie puede tener acceso a él, tendré que devolverlo y gracias a ti lo he conseguido, gracias a que lo has encontrado por fin podré devolverle el Mapa a los dioses. Sólo recuerda esto “Tú serás el último que ha pisado estas tierras”.

    El druida con bondad y agradecimiento retribuye las gracias, porque en ese lugar encontró lo que buscaba hace tiempo, conocer a las criaturas y el paisaje de ese lugar. Nhakz se da la media vuelta, se sube a su barda y se va para siempre…

    Nadie jamás ha llegado al mismísimo Polo Norte, Nhakz ha sido el último en observar aquellas criaturas y llevó su sabiduría a las ciudades, sólo hablaba de las criaturas y el paisaje, pero nunca dijo como llegar porque le hizo una promesa a Bayrzen y se llevó su secreto a la tumba…

    FIN.

    Felicito especialmente a este usuario por su dedicación, el tiempo y el espacio que se da para participar, además porque también me gustó su relato aunque no del todo, pero es digno de ser. Decidí agregarte entre uno de los ganadores y darte por merecido 200.000 monedas de oro + gema roja. Te mando un mp para seguir con el tema.**



  • **Me gustó muchísimo como hiciste que algo tan insípido como "ir a polear" quede tan bien loco.

    Felicitaciones, me gustó mucho tu historia.**


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