Perdida peligrosa [COMPLETO]



  • **La noche llegaba lentamente y las sombras de los árboles empezaban a alargarse interminables en el Bosque Dorck… era hora de volver a Ullathorpe. Era la hora en la que los fantasmas empiezan a salir de todos los rincones para instalarse entre la piel y los pensamientos.

    Pero aquella noche, aquel que me perseguía no era un fantasma, era alguien más, yo lo sabía, era un clérigo maligno y peligroso, endemoniado; pero yo ya conocía sus artimañas, es más... podía leer sus pensamientos en el viento y en el aire que respiraba, si bien lo tenía pisándome los talones, en realidad iba un paso adelante, porque sabía lo que él quería hacer, lo percibí, quería golpearme, su hacha era fuerte, tenía doble filo, el era fuerte, y yo apenas un pequeño druida. Sacudí la cabeza, no era momento para pensar, debía ganar terreno y llegar a la ciudad.

    A través de la espesura de los árboles podía oír los ruidos habituales del bosque; el aleteo de los gallos, el movimiento de los arboles, el caminar de algún animal peligroso... Pero de pronto un ruido peculiar llamó mi atención, no venía de ninguna parte, ni parecía relacionado con la naturaleza; era un golpe seco y frío, como el caer de algo pesado...nervioso, subí por el camino buscando alguna respuesta pero no encontré nada raro a mi paso y ya estaba por buen camino, lejos, a la ciudad, pero sabía que algo más debía enfrentar, cuando comencé a oír nuevos pasos.

    Era un gran guerrero, camuflando su cuerpo a la sombra de un pequeño y retorcido arbolito del gran Bosque Dorck al cual con su espada de gran largor maltrataba. En ese instante supe que era la señal que estaba esperando. Sin perder tiempo recurrí a su ayuda, parecía bueno, recordando que un malvado clérigo endemoniado me seguía, me acerqué hacía él. Me encontré con que también se encontraba perdido y en camino hacía la ciudad, corríamos peligro y sabíamos que estábamos lejos.

    A lo largo de nuestra charla observo a lo lejos como se veía venir un gran ejercito de criminales, bien vestidos, parecían tener un mismo fin, ser fieles al demonio que nos seguía. Comenzamos a correr, desesperados, al lado contrario de ellos, donde se encontraba el clérigo malvado persiguiéndome...

    Una fina llovizna caía y volvía más difícil nuestro caminar, sabíamos que nos alejábamos nuevamente de la ciudad. Con los músculos entumecidos y los dedos casi paralizados, por fin... como lo esperaba, para nuestra desgracia nos encontrábamos al demonio que me seguía, el cual nos dijo "DETENGANSE, MI EJERCITO ESTÁ CERCA".

    Respiré hondo, sin ventaja alguna sobre mi cuerpo y comencé a marearme, el fiel guerrero me sostuvo al caer, mientras mis ojos se cerraban lentamente, veía a lo lejos ver un ejercito capaz de matarnos en cuestión de segundos, pero nadie sabía que podía suceder, ni el guerrero, ni yo...**

    **Me desperté de un profundo sueño, lo único que recuerdo era a esa horda de criminales acercándose hacia mí. En el momento que despierto veo a ese poderoso guerrero junto a mí cuidándome y dándome de comer y de beber. En el momento que me recupero le pregunto -¿Dónde estamos? Y el noble guerrero me responde –Hemos huido, no sé si recuerdas pero tú te has desmayado y hemos logrado escapar con un hechizo poderoso llamado Invisibilidad, el cual te tiré a ti y te llevé en mis hombros. Dime ¿Cómo te llamas, pequeño? El druida le responde –Mi nombre es Eluakt ¿Su nombre cómo es, señor? –Mi nombre es Balfick, Sir Balfick. Eluakt le pregunta -¿Quién era ese clérigo qué nos seguía? –Ese clérigo era Saydm, se rumora por ahí que él va en busca de personas perdidas en el bosque para asesinarlas. Dice Sir Balfick -¿Pero por qué? ¿Qué le ha pasado? Dice Eluakt –Sucede lo siguiente, los del Ejército Real le han quitado a su familia, los masacraron tremendamente, él sólo quedó vivo, juró matar a cualquiera que pase por su territorio y por eso se unió a las Fuerzas Oscuras.

    Luego de varios minutos de silencio Eluakt le pregunta -¿Dónde estamos? Sir Balfick le responde –No lo sé, yo sólo he huido y tomé cualquier camino hacía estas tierras. El pequeño druida le dice - ¿Recuerdas el camino que has hecho? Sir Balfick responde –Sí, algo me acuerdo. Me tiré invisibilidad y corrí hacía el norte, todo hacía el norte, no miré a ningún otro lado excepto delante de mí. Creo que estamos en Bosque de Arañas, aquí estás las más grandes y peligrosas arañas que jamás hayas conocido, con colmillos y patas gigantes, con un veneno capaz de inmovilizar y matar a un ogro de dos metros.

    Eluakt sin sentido de orientación pide a Sir Balfick que lo lleve a la ciudad porque tenía demasiado miedo para ir solo, entonces emprenden su viaje, relatando anécdotas, contando toda su vida prácticamente, pero en su viaje pasará algo que ellos nunca pensaron que iba a pasar

    Caminando tranquilamente por los bosques de duendes se encuentran al endemoniado Clérigo, con sus ojos llorosos mirando a aquel endemoniado y peligroso clérigo, decidieron hablar con él por su pérdida. Eluakt diciendo -¡Espera, espera! Justo cuando el hacha de doble filos estaba a punto de atravesar la cabeza de Sir Balfick, pero Saydm no se detuvo ante la reacción de Eluakt. El pequeño druida mirando como se caía lentamente el cuerpo sin cabeza de Sir Balfick. Eluakt decide correr por su vida, esconderse entre los árboles, arbustos y juncos, con su impetuosa agilidad todavía no podía evadir a Saydm.

    Eluakt corriendo y corriendo y justo miró hacía atrás y se chocó contra un árbol, se cae medio desmayado, en el momento que recupera la conciencia ya tenía a Saydm a un metro de él. Saydm levanta su hacha de dos filos para terminar con la vida de aquel inocente y pequeño druida, entonces en ese momento Eluakt le dice –Señor, lamento su perdida, puede hacer conmigo lo que quiera. Entonces Saydm mirándolo a los ojos fijamente que Eluakt hablaba con sinceridad y respeto por aquel malvado y endemoniado clérigo. En ese momento Saydm baja su hacha y decide retirarse del lugar. Eluakt sorprendido con su mirada en el suelo y con la cara roja mira hacia delante y ve que Saydm no está más.

    El pequeño druida siguió el camino desde bosque de duendes hasta Ullathorpe pensando que habría pasado por la cabeza de Saydm. Cuando llega a Ullathorpe decide relatar su historia, todos sorprendidos por lo que Eluakt decía de su boca.
    Un día Eluakt va hacía Bosque Dork para recoger algunas pieles porque se acercaba el invierno y recordando lo que pasó en aquel lugar y entonces en ese preciso momento aparece una figura extraña, era un fantasma, era el fantasma de Saydm que le dice –Gracias. Alejándose lentamente hacía los árboles, Eluakt con una sonrisa en el rostro decide despedirse de Saydm…** FIN.


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