Relato antiguo -en grupo



  • Recopilé las historias que fuimos narrando "jugando rol" en este TH que hice hace muchos años y salió lago lindo. Es largo, pero si les gusta..

    http://foro.tierrasdelsur.cc/foro/showthread.php?t=82880&page=2

    ese era el topic.

    DIDRAKUS

    **> Abres los ojos, la luz del sol se cuela por los ventanales más altos de la capilla y sabes que el día ya ha comenzado hace rato. Sientes un fuerte dolor en la nuca, parece que has recibido un fuerte golpe. Miras a tu alrededor y ves una iglesia antigua, descuidada, bastante grande, con los bancos derruidos por el tiempo y un altar que aún conserva su santidad. Las ventanas del lugar estan todas cubiertas por mantas enormes, a excepción de la más alta. Te preguntas qué haces en ese lugar.

    De pronto, detrás del altar aparece un individuo ataviado como sacerdote y al verte exclama:

    • ¡Ah! ¡ Al fin has despertado! Ya pasaron 3 días que estás durmiendo en mi hogar…-
      Tu cabeza gira unos segundos tratando de descifrar la identidad de aquel pequeño sacerdote, anciano y con poco pelo en su cara, que porta una expresión de locura importante...
      -¡Vamos, dime tu nombre al menos! ¡Te he salvado la vida!- Gritó nuevamente el sacerdote.
      Ahora tu confusión es total. No sólo por pensar que tu vida estuvo en riesgo en algún momento sino porque cuando decides contestarle descubres que no te acuerdas tu propio nombre ni nada relacionado a tu pasado.
      Cuando te incorporas para acercarte al viejo a preguntarle que demonios pasó, un golpe se escucha en la puerta, seguido de una voz muy potente que exclama:
      -¡¡Entréguenos a Sturm!! ¡¡Ese paladín a profanado el trono del rey y debe pagar por sus pecados!!-
      Antes de que digas una palabra el sacerdote te mira sorprendido pidiéndote que lo sigas, al parecer pretende mostrarte una salida. Los hombres en el exterior descienden de sus caballos y comienzan a empujar la puerta. Como el viento corren al sótano de la capilla, el viejo abre una trampilla:
    • ¡Huye! y busca información de quien eres y de qué has hecho, tengo un buen presentimiento-
      Saltas al agua de las alcantarillas plagadas de ratas, contigo llevas tus ropas y una pequeña daga, el sacerdote te extiende una antorcha prendida y cierra fuertemente la puerta.

    ROMANO

    Al sentir el calor de la antorcha en mi mano siento una sensación muy familiar que da vuelta en mi mente, no puedo hallar el recuerdo dentro mio y eso me pone nervioso. Pero muy en el fondo me da cierto sentido de fuerza y seguridad, como aquellos que creen en la salvación y a pesar de las tormentas siguen teniendo la fe de encontrar el buen camino.
    El nombre Sturm me carcome desde adentro, me es imposible recordar si así me llaman, inclusive hay sentimientos que los siento mas propios que al nombre por el cual me buscan. No lo entiendo, pero se que si soy a quien buscan estoy en problemas.
    El dolor en mi cabeza se hace insoportable, y mi cuerpo responde por inercia, llega el momento que pienso en ceder. Busco entre los mas olvidados recuerdos de mi alma la fuerza para no darme por vencido…....................

    DIDRAKUS**

    En el trajín de tu lucha mental comienzas a correr por los charcos subterráneos de lo que parece ser una enorme ciudad. El agua es negruzca y algunas ratas se dejan ver por los reflejos del fuego que llevas. Cada cierta distancia hay ventiluces al exterior y escaleras que suben, pero sabes que no es prudente emerger tan cerca.
    Luego de avanzar por largo rato, llegas a un camino sin salida. Los costados se han achicado y concluyen en una pared al fondo. Tu excelente vista te permite vislumbrar un haz de luz que se cuela por entre medio de los ladrillos. Exahusto de correr, de sentir al enemigo respirar en tu espalda, de no saber siquiera quien eres y de ni siquiera saber que es lo que sabes hacer Miras la pared y un escalofrío recorre tu espina dorsal. Como un Oso te lanzas a correr dispuesto a derribarla. Tu cuerpo enorme y Hercúleo toma velocidad y da un golpe al centro de la pared que hace retumbar todo el lugar. Las rocas saltan por doquier y se abre paso a una habitación donde caes desparramado por el suelo.
    El lugar es un viejo sotano lleno de barriles vacíos, la humedad se ha hecho dueña del lugar y recubre todo allí. Hay una escalera delante tuyo y una puerta arriba. Miras hacia atrás y ves una pared derribada y sabes que ese has sido tú. La magnitud de tu fuerza es lo que acabas de descubrir y realmente parece algo útil.
    Mientras te reincorporas y tomas tus pertenencias del suelo oyes un ruido arriba seguido de una voz que exclama:
    -¡Mierda! que clase de criatura puede molestarme ahora…- Con voz gruesa, propia de alguien corpulento.
    Te agazapas y tomas posición de combate con tu cuchillo. La puerta de arriba de la escalera se abre de una patada y un sujeto enorme comienza a bajar la escalera blasfemando. Al llegar al pie levanta la mirada y en su recorrido cruza sus ojos con los tuyos....
    -!!¿¿Qué DEMONIOS haces tu en m..AARRRRRRGHGHHHH!?!!
    Cuando el sujeto intento hablar mientras desenfundaba su arma tu brazo reaccionó más rápido que tu mente y arrojó tu cuchillo cruzando la habitación y dando en el blanco quitándole la vida de un corte al cuello.
    Rapidamente te reincorporas y te acercas al cuerpo sin vida del extraño. Tomas su machete y subes la escalera. Ya arriba observas que te encuentras en las mazmorras del castillo. Hay decenas de celdas y prisioneros y unos tantos guardias tambien. Sabes que salir de ese lugar no va a ser fácil y que es una suerte de laberinto. Por lo pronto media ciudad te busca y tu cara o descripción probablemente ya sea famosa. Recuerdas que el no saber tu pasado implica que CUALQUIER COSA pudo haber sucedido. Antes de dar un paso fuera de la habitación piensas en el sujeto que acabas de asesinar. Miras su ropa y es la de un guardia carcelero...Quizás pueda ayudarte....

    **NACH

    Esa armadura que tiene el guardia podria resultarme útil, ya que con estas ropas viejas y derruidas no puedo llegra muy lejos. Debo ponermela, no sólo me servirá como defensa, sino que también puede servirme para merodear por el castillo y pasar inadvertidamente. Rapidamente me pongo su armadura, pero antes de irme, veo en un costado algo que parece ser un garrote grande y tambièn decido llevarlo pero llevo también la pequeña daga que me dio el sacerdote, algo pequeño y filoso como esto puede ser necesario.
    Abres la puerta y puedes observar un r¡gran edificio fortificado con rocas, con forma circular, parecida a la de un anillo, y todo su borde exterior interno esta lleno de rejas distanciadas por algunas columnas. Son celdas. Que peor lugar para escapar, una carcel custodiada por cientos de guardias, con brazos robustos como troncos de robles, lo suficientemente fuertes como para levantar esos martillos de guerra pesados que portan en ambas manos.
    Decides salir de una vez por todas, ya que no puedes volver a la iglesia, y otro camino no existe. Cierras la puerta sigilosamente para no llamar la atencion, pero al dirigirte hacia la desconocido, caminas con aires de grandezay orgullo, ya que debes reflejar la armadura que llevas. Luego de hacer unos pasos ves una puerta semi-abierta con una escalera descendente, y piensas que esta puede ser tu oportunidad. Te dirijes hacia la puerta, pero en el momento de pisar el primer escalñon escuchas:-"¿Quién eres?…"
    Te quedas congelado por el miedo, pero sabes que esa no es la solucón, tienes que correr o tomar valentía y mucha locura para responderle al guardia. Optas por la segunda.
    -"Soy Stu... Starion, soy nuevo aquí, y necesito dirigirme a la salida" El guardia te mira fijo a los ojos, buscando miedo y confusión enti, pero no lo encuentra.
    -"Debes bajar esas escaleras hasta cruzarte con un gran portón, y luego a lo lejos veràs el camino hacia el pueblo. ¿Cuál es tu razón para retirarte? ¿Acaso perteneces al grupo solicitado para hacer guardia en el castillo del Rey?"
    Respondes rapìdamente con convicciòn.
    -"Sí, así es. Debo presentarme hoy en el Castillo, asi que debo irme ya, de lo contrario llegaré tarde y seguramente saes que eso al Rey no le gusta..."
    Se te queda mirando y te responde que vayas y no lo hagas perder más tiempo.
    Mientras desciendes las ecaleras no puedes creer que te haya salido tan bién la tarea de engañar a ese guardia. Desciendes por las escaleras en mal estado debido a la humedad y ves ese portón grande que te mencionó el Guardia. Es mas grande de lo que te imaginabas.
    También ves el camino hacia el pueblo. Es un trecho largo....

    DIDRAKUS

    Rápidamente te cuelas entre la muchedumbre de guardias y avanzas hacia el pórtico de la libertad. Tu pasos se aceleran inconcientemente y comienzas a caminar rápido, luego a trotar y más tarde a correr. Cuando entras en razón de que eso puede llamar la atención sientes un grito detrás tuyo:

    • Oye!! tu!! muchacho!! ¿! Adónde te diriges con tanta prisa!?- Exclama uno de los guardias apostados en la muralla sobre el portón.
      Sin girar la cabeza y manteniendo la mirada fija en el camino atraviesas la puerta y pisas los desgastados adoquines del camino. Avanzas unos 50 metros y ningún guardia te ha seguido. Sabes que no es conveniente continuar ataviando un uniforme del castillo y que debes deshacerte de él enseguida, te retiras el casco. Mientras comienzas a figurar un lugar donde esconderte divisas una figura delante tuyo. A unos 100 metros delante se aproxima un caballo a toda velocidad, en un abrir y cerrar de ojos llega a tu posición y se detiene ante tí.
    • Es un percherón. El caballo más resistente del mundo - Exclama el sujeto que debido a la polvareda no has podido identificar aún.
      Cuando el polvo se disipa ves un sujeto realmente asombroso sobre el enorme animal. Su cabellera negra ondea al viento y su armadura refleja los rayos del sol. Su rostro, tiene una expresión de alguien que te estima mucho, te es familiar pero sin embargo no lo recuerdas.
      -¡¡Sturm!! ¡¡Viejo amigo!! ¿ Acaso no recuerdas a tu viejo amigo Galfrido? !JA! ¿ eres guardia ahora? ¿Donde quedó el poderoso paladín que venció a los caballeros del Dragón?- Verborrágicamente vocifera este tal Galfrido.
      -No se de qué me hablas- Respondes con seriedad. - Mi nombre es Sturm, si que lo es…pero no recuerdo nada de mi vida...Quizás puedas ayudarmme- Le indicas sutilmente.
      Al parecer tu calidad de paladín viene acompañada de ciertos dotes ya que al oír esto galfrido calló y sin decir nada, con un gesto te pide que lo sigas.Caminan en silencio hasta el poblado y Galfrido golpea la puerta de una casa. Es una casa pequeña pero bonita, al menos por fuera, parecida al resto de las casas de los lugares aledaños al castillo. Te inspira cierta comodidad, aunque aún no sabes por qué. Pocos segundos luego del golpeteo una voz susurra desde el interior:
      -¿Quién anda?- Una voz masculina fingida exclama.
      -Galfrido, hijo de Volrath quiere verte anciano. Conmigo viene Sturm, hijo de Gutlaf y paladín del orden antiguo.
      La puerta se abre instantaneamente y un viejo se deja ver entre unas túnicas antiguas.
      -Bienvenidos...pasen..tengo mucho que decirles...-
      ingresan a la acogedora morada del anciano, entran por una pequeña sala de estar y son conducidos a una mesa con 3 sillas. En la superficie de la mesa observas 3 tazas de té caliente. Al parecer esperaba su visita. El anciano lso invita a tomar asiento y sin que digan una palabra de ustedes les pide que escuchen atentamente.

    " Sturm, Galfrido...Sus destinos se entrelazan nuevamente. El Rey Kaudahad Sha ha sido asesinado y su sucesor ha destruido a toda la orden de paladines. Ya no quedan fieles al orden antiguo, es por eso que quieren matarlos. Galfrido has logrado sobrevivir gracias a tus aventuras personales que te alejaron del reino, y tú, Sturm Hijo de Gutlaf, has sido bendecido en el templo de Leiorus por un buen amigo mío que ha velado por tu seguridad. Su nuevo rey, a quien llaman Eothoron, está juntando el ejército para aventurarse a conquistar las tierras del reino aliado y así romper los tratos y alianzas que tanto tiempo hemos mantenido por la paz. Deben de algún modo conseguir los antiguos grimorios qu certifican que Eothoron no es el legítimo heredero de Kaudahad Sha y llevarlo ante los sacerdotes del templo. El tiempo es tirano, deben apresurarse..deben ir a las catacumbas de los reyes. En las fronteras del reino. Es un lugar peligroso pero sólo allí podrán encontrar la salvación de estas tierras. Sturm...tu memoria vas a recuperarla a lo largo del viaje, y cada segundo que pase incrementarás tus poderes y habilidades y, sobre todo, tu sed de venganza por tu antiguo Rey. Confía en Galfrido. Creéme el es tu mejor amigo."

    Luego de decir estas palabras el anciano los observa y les extiende una bolsa de monedas y un manojo de llaves:
    -Vayan al establo y retiren mi caballo. Horus es su nombre y es rápido como el viento. Marchen a toda velocidad a la frontera y consigan los certificados. ¡¡El rey debe claudicar!!-
    Galfrido te mira y se levanta rapidamente hacia la puerta. Lo sigues, tu instinto te dice que es lo que debes hacer. Al salir, tu nuevo compañero y antiguo amigo te extiende una espada envainada:
    -LA cuidé muy bien- te indica. - Ella es tu espada, tu fiel compañera. Con ella has hecho justicia en el pasado, y ahora la harás en el futuro, Sturm-.
    Tus ojos brillan, la recuerdas, es quizás lo único que recuerdas. Debe ser especial. Es una espada Bastarda antigua, el pomo está forjado en distintas maderas y algunas piedras de onix. La hoja es del color de la noche y tiene el filo del Mithrill. Esa es tu espada, de eso estás seguro, su nombre es Eldora y lo recuerdas perfectamente.
    -Debemos tomar los caballos y marchar al sur, llegar a las tumbas y tomar los certificados...Algún peligro debe haber, quizás el maldito de Eothoron sabe que nos dirigimos alli y tiene algo preparado para nosotros- Exclama Galfrido, mientras marchan apresurados en busca del caballo y listos para partir ....

    EXPLOUD

    • Hemos llegado Sturm, dice Galfrido arrojándome el manojo de llaves.
    • Abre la puerta, una de las llaves debería abrirla, yo me encargaré de vigilar que nadie venga, apresúrate en busca de Horus.

    Entré minusiosamente al rancho, muy viejo y descuidado en comparación a la casa del viejo que me encargó su caballo, diviso un establo, entro a él y veo un caballo blanco, radiante como el sol, me llamó mucho la atención, le dije "Horus, soy Sturm.." lo toqué para obtener su confianza y lo monté, era muy dócil y nos entendimos muy bien.
    A todo galope salí del establo y divisé a mi compañero discutiendo con dos seres oscuros de orejas largas, se veían muy agresivos.. tengo un mal presentimiento ante esta situación..

    • ¡Desenvaina tu espada Sturm!, grita Galfrido.

    Accedí, al tomar mi espada y montar el caballo muchos recuerdos atravesaron mi mente, pero no podía concentrarme en ellos por ahora, debía pelear para defender a mi, hasta entonces, único amigo..

    ANGEL

    Al instante en el que le ordené a Horus a detener su galope; me dirigí inmediatamente hacia Galfrido, que ya se encontraba luchando contra éstos elfos malignos.
    Eran muy raros, uno de ellos tenía un aspecto muy distinto a los de los elfos normales, poseía una oreja más larga que la otra, con rostro acabado, rasgos de encuentros conflictivos.
    Su vestimenta estaba llena de manchones de sangre con cortes por doquier. Lo acompañaban sus mascotas preferidas, los tigres, éstos lo defendían sin cesar.
    El otro era muy parecido en aspecto del rostro, pero a diferencia del otro éste en vez poseer sus mascotas como cualquier otro elfo, llevaba con él una daga tan larga como el tamaño de mi preciada Eldora.
    Sin dudar ataqué a las mascotas que se le venían encima a Galfrido, los logré detener por un buen rato.
    Pese a lo herido que estaba Galfrido logró levantarse y seguir luchando.
    Entre golpe y golpe luego de 15 duros minutos de lucha pudimos conseguir que huyan despavoridamente.

    Luego de curarnos nuestras heridas, decidimos montar nuevamente nuestros caballos.

    Salimos galopeando lo más rápido posible, aunque parecía que tan lejos no llegaríamos porque a unos 200 metros pude observar unos gnomos raros…**


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