La despedida de un enano leal.


  • Comisión de Rol Team Manager

    El día había llegado, desde hacia meses venía presintiendo que le quedaba poco tiempo, y esa mañana al despertar, Drakung lo supo. Había envejecido.
    Últimamente estaba más malhumorado que de costumbre, demasiado hasta para un enano. Casi automáticamente se levantó de su montón de heno que utilizaba como cama y lentamente y arrastrando los pies se asomó hacia el exterior.
    Vivía en una vieja mina abandonada, en los lindes del bosque de Dork y la brisa tibia de ese día de verano le acarició la canosa barba.
    A pesar de su larga edad, mantenía una complexión robusta y atlética, típica del linaje de Durín, y un brillo en sus ojos orgullosos,testigos de una época olvidada.
    Se sentó en la abertura de su cueva-hogar y se puso a masticar unas raíces de unorco, el pan de los enano, mientras fumaba su pipa.
    No recordaba la última vez que había tensado su arco y disparado una flecha, ya sea contra un enemigo o para cazar su alimento, desde hacía un tiempo había sobrevivido de la recolección y las raíces.
    Se paró rápidamente y entró en su cueva, había sentido el deseo de apreciar su viejo arco. Revolvió sus objetos y debajo de unas mantas lo encontró, se encontraba en perfecto estado a pesar de ser tan viejo. Había sido fabricado por los elfos como recompensa por sus labores en la Armada Real, con la madera de tejo más resistente y flexible que pudieron encontrar, tenía unos dibujos y runas élficas, que Drakung nunca supo descifrar, pero sabía lo que significaban,
    pues los elfos se lo habían dicho: Dorthonión, "El leal" como le decían ellos.
    Tensó el arco, y miles de recuerdos de batallas pasadas afloraron a su mente, portando su armadura del Rey, había luchado contra los orcos de Nueva Esperanza, y contra las Hordas del Demonio. De todas
    salió victorioso y fue honrado por generaciones de reyes, sus padres habrían estado orgulloso de él si vivieran.
    Ellos habían sido mineros: Kreig y Oromul, descendientes de Durín, siendo Drakung el último de su estirpe.
    Desde pequeño Drakung había ayudado a sus padres en la minería, y los ayudó en la construcción de las Catacumbas subterráneas que unían Ullathorpe con Nix, recibiendo reconocimiento y riquezas de la mano del Rey, por lo que Drakung se enlistó en la Armada apenas había alcanzado la mayoría de edad.
    Rápidamente adquirió grandes habilidades y fue nombrado capitán, con la misión de comandar un batallón de arqueros enanos.
    Gracias a su amabilidad y valentía, fue respetado por sus subordinados, y entrenó a muchos enanos arqueros, alcanzando una gran amistad con todos, siendo Krait el preferido de Drakung.
    En ese momento recordó el día de la Batalla de Amglach. Al enano se le ensombreció el rostro de pensar en ese día nublado de su pasado no tan lejano.
    En esa oportunidad se encontraba en el frente del Ejercito Real, al lado del Rey, comandando su batallón de arqueros.
    Había contado 82 orcos abatidos por sus flechas, y cuando parecía que habían ganado la batalla, una masa mayor de orcos rodearon a todo el ejército, Drakung logró ayudar a escapar al rey, pero los orcos lograron atrapar al enano, no sin presentar batalla, y lo llevaron ante el Demonio en la Ciudad Oscura.
    Allí fue torturado para que develara el escondite del Rey, pero no lo hizo, por lo que lo encerraron en las mazmorras
    de la ciudad. De allí lo trasladaron a las minas como esclavo. Por suerte, gracias a sus conocimientos de las cuevas y su astucia, logró escapar. Dirigiéndose inmediatamente a los aposentos reales.
    Tras varios días de viajar por las noches y esconderse durante el día, llegó a la Ciudad de Banderbill.
    Grande fue su sorpresa y su tristeza al ver la Ciudad Real destruida. En ese momento dos soldados que habían estado haciendo guardia escondidos en las sombras lo apresaron, intentaron amarrarlo, pero en la confusión y en la oscuridad de la noche Drakung le arrebató la espada al paladín después de apuñalarlo y con ella atacó a su compañero.
    Al descubrir que había asesinado a dos soldados del Rey, escapó en búsqueda del mismo para pedir su perdón.
    El Rey al ser avisado de lo que había hecho Drakung, creyó que había sido corrompido en la Ciudad Oscura, declarándolo traidor y poniéndole un precio a su cabeza. Desde ese día, vaga por las tierras evitando las ciudades, y viviendo de raíces y de lo que logra cazar. Extrañaba a su batallón en especial a su aprendiz, Krait.
    Muchos años vivió Como ermitaño vagando por los bosques, hasta que encontró la mina abandonada que luego convirtió en su hogar.
    Se encontraba recordando todos estos acontecimientos, cuando escuchó voces provenientes del bosque cercano a su hogar.
    Tomó el arco y tenso la cuerda en dirección al bosque y esperó.
    -"Drakung, traidor del Rey, somos el ejercito Real, tira tus armas o serás asesinado, te llevaremos prisionero a comparecer ante la corte real".
    El enano al escuchar que lo llevarían ante el Rey, soltó su arco, y levanto las manos en señal de paz.
    Del bosque salió un pequeño grupo de diez soldados, con las espadas envainadas, pero Drakung, gracias a su entrenamiento
    especial y sus cualidades especiales, escuchó que en el bosque quedaban soldados y escuchó muchos arcos tensarse, por lo que en un rápido movimiento, tomó su arco del piso y huyó a su cueva.
    -"Ustedes no quieren llevarme ante el Rey para comparecer, sino sólo llevarme en partes, para cobrar la recompensa" Gritó desde su cueva.
    -"Sal ahora mismo, de todas formas te mataremos, puedes hacerlo sencillo y tener una muerte sin dolor, o sufrir innecesariamente"
    Drakung respondió con un flechazo que cayó sobre la cabeza de uno de los soldados, abatiéndolo instantaneámente. El orgullo de su raza
    le impedía rendirse y dejar que lo maten como un animal salvaje. Respondió disparando flechas que dieron en el blanco. Después
    de todo, en su larga estadía en ese lugar, había tenido tiempo de tallar muchos proyectiles.
    Al ver a su grupo diezmado, el soldado que había hablado antes, le dijo: "Si lo que quieres es batalla, la tendrás, pero te has encerrado en tu guarida, y tu guarida va a ser tu tumba".
    No terminó de decir esto, que una flecha le atravesó la garganta, matándolo instantáneamente. Al ver esto, sus hombres huyeron despavoridos con temor de morir atravesados.
    Luego de ver que su enemigo había escapado, Drakung cautelosamente asomó su cabeza, los cuerpos de los soldados muertos se apilaban en su jardín.
    Confiado, salió de su cueva, pero al terminar de poner su pie afuera, una flecha proveniente del bosque le atravesó el corazón.
    Cayó al suelo, sabiendo que ese era su fin, miró al bosque en busca del hábil tirador. Grande fue su sorpresa al ver entre los árboles a Krait,
    su aprendiz, y grande fue su satisfacción al ver que le había enseñado bien.
    Esta es la Historia de Drakung hijo de Kreig, o Dorthonión como lo conocían los elfos. El último de los Durín.

    ! corríjanme el título por favor que puse "una enano" en vez de "un enano"



  • Sorprendente historia, me llamo muchísimo la atención y fue genial, no te aburría la lectura, y creo que desde mi punto de vista para el lector no fue difícil de leerla. Tiene un muy buen rol y escribís muy bien me encantó este relato.



  • Gj
    @Magno:

    y un brillo en sus ojos orgullosos,testigos de una época olvidada.

    Muy bueno, saludos



  • **Es un hermoso relato y mas sabiendo que se trata de uno de tus personajes propios, se me hizo triste el final y a la vez lindo, ya que leyendo el relato no se espera que su propio aprendiz lo asesinara.

    Muy lindo relato Lucas, Saludos.**


  • Comisión de Rol Team Manager

    Gracias a todos por los comentarios, encontré un par de errores que cuando llegue a mi casa los voy a pulir, y Felipe: tengo todavía a drakung fue mi primer pj "bien asignado" elegí ese final porque tenía ganas de dejar de jugar, pero al terminarla me dieron ganas de entrenar al enano jaja



  • Hermoso relato, te felicito.


  • Comisión de Rol Team Manager

    @SYVI:

    Hermoso relato, te felicito.

    Gracias!!!!


  • Banned

    Muy buena historia!. Me gustó mucho.


  • Comisión de Rol Team Manager

    @JUGLAR:

    Muy buena historia!. Me gustó mucho.

    Gracias Seba!!


  • Banned

    Muy buen relato !!!! me encantó la verdad.. ^^

    @Magno:

    su aprendiz, y grande fue su satisfacción al ver que le había enseñado bien.

    Esa fue la parte que más me gustó… A pesar de que estaba muriendo por una flecha de su aprendiz estaba orgulloso de lo bien que le había enseñado !
    Muy bueno en serio..



  • Hermoso relato, mostras la belleza del rol en cada una de tus palabras escritas en éste relato, te felicito.



  • **Sorprendente historia, la verdad muy buena.

    Suerte.**


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