Guerra. Capitulo I y II- Piloto (?)



  • I
    El Ejército Real era impotente ante el incremento en las filas de la Legión Oscura. Y, a través de uno de los generales, las bases más disconformes con el Rey exigieron un perdón masivo para reagrupar a todas las fuerzas ciudadanas en contra del peligro legionario. Uno de los consejeros recibió la propuesta y prometió al general tratarlo en el Consejo, pero no hubo respuesta. El tiempo pasó y la armada perdía cada batalla que emprendía contra los legionarios. Días después se dio a conocer la noticia de que el rey había suspendido las sesiones del consejo por tiempo indeterminado, debido a la posibilidad de que este votara a favor del perdón masivo. Las bases disconformes, ahora casi rebeldes, recibieron la noticia de la muerte de su general más importante, en una batalla que desde el comienzo era perdida. Era el contra 7 legionarios que lo encontraron ayudando a su hermano a entrenar en Dungeon Veriil. Este acontecimiento produjo la rebelión. La mitad de la Armada deserto del Ejército Real y permaneció neutra durante el tiempo que pudo. Eran interminables las propuestas del Demonio para que se unan a la legión, donde los representantes de los rebeldes iban a conocer los mayores placeres y tener importantes rangos. Finalmente la Legión absorbió a los rebeldes y reforzó sus filas para darle el golpe de gracia a la Armada Real.
    El demonio declaro la guerra y ordeno tomar la Isla Esperanza.

    II
    Hace ya 30 años las Tierras del Sur viven la guerra entre las dos facciones. La Isla Esperanza está completamente dominada por los legionarios. El puerto, el banco, y los comercios son custodiados las 24 horas por Legionarios sanguinarios. Los sacerdotes reales fueron asesinados sin misericordia. Ahora la isla es un campo de entrenamiento exclusivamente legionario.
    Los neutrales, ciudadanos y criminales, fueron obligados a elegir un bando. La guerra abarca cada región de las Tierras y no pueden salir sin ser atacados y, muchas veces asesinados por alguna de las dos facciones.
    Sin duda, las Fuerzas Reales han perdido terreno. Las minas Rapajik fueron prácticamente convertidas en un cuartel de la legión y con sus últimas fuerzas La Armada sostiene en su poder las minas Thiyr, fuente principal del hierro para construir el armamento.
    Todas las ciudades fueron declaradas zonas inseguras, los comercios y bancos cerraron. Prácticamente el comercio esta extinto. Solo sobrevive en las ciudades tomadas por alguna facción. Banderbill y Nix, por los Armadas. Ciudad oscura, Isla Esperanza y Lindos por los Legionarios.
    Las clases trabajadores son esclavizadas por las facciones para fabricar el armamento. Todo aquel que posea conocimientos en herrería, minería, carpintería es obligado a punta de espada a registrarse para trabajar 16 horas al día.
    Los pescadores fueron los grandes ganadores de estos 30 años. Se beneficiaron vendiendo pescado a precios exuberantes a las dos facciones. Establecieron una colonia exclusivamente para ellos en los alrededores del Muelle del Desierto. Los pescadores son custodiados por mercenarios desertores de las dos facciones.
    Querrán saber que paso con Ullathorpe, la ciudad más transitada de las Tierras. Pues aquí me encuentro. Está deshabitada. La fuente está seca. Los comercios están cerrados, no abren hace ya 25 años. Soy un herrero que escapo al registro obligatorio de trabajadores, y vengo aquí de vez en cuando a utilizar el yunque, es demasiado pesado como para que lo cargue a mi hogar. Vivo al sudeste de Nix, mi casa está escondida entre una arboleda, lo que evita que sea descubierto por algún faccionario y reportado a las autoridades, o en el peor caso, asesinado.
    El propósito de este diario, por ahora, es contar la historia de un Armada que paso por las cercanías de mi hogar hace un mes, buscando un carpintero. Necesitaba báculos engarzados. Me olvide de contarles que para que un Armada obtenga un equipo decente debe arriesgarse a escoltar mineros hasta la entrada de Dungeon Veriil con una mísera vara de fresno. Obviamente este soldado estaba aterrado por la sola idea de llevar un minero, inútiles en el combate, hasta la entrada del peligroso Veriil, con tan poca protección. Lamentablemente yo no soy carpintero, mi oficio es la herrería. Sin embargo ofrecí a este soldado un banquete, a cambio de que no revelara mi condición de “indocumentado”. Se tomó la libertad de contarme su historia que transcribiré a continuación.

    Si tiene "éxito", sigue… 😄



  • Muy bueno!! cuidas mucho el estilo del relato. Me gustaria conocer la historia del soldado real.

    Saludos 🙂


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