El secuestro del Rey



  • El secuestro del Rey
    (Segunda parte de Las Ruinas de Thirnikatos)

    Había como una puerta muy antigua sellada delante de nosotros. Nakir y yo comenzamos a golpear la misma para ver que había detrás. De a poco íbamos rompiéndola, hasta que la destruimos por completo.
    Parecía ser que habíamos “salido” a una celda, repleta de barrotes gruesos como mi barba.
    Al instante se nos acerca un elfo que estaba sentado vistiendo unos harapos:
    **Elfo: ¡Al fin soy libre déjenme salir!
    Valkyr y mi compañero enano bloquearon la salida y le dijeron:
    Silencio idiota, de aquí no saldrás y si sigues gritando no conservarás tu vida.
    Los guardias llegaron al lugar advertidos por los ruidos y se acercaron unos quince enanos que desde atrás de las rejas nos gritaron que no hagamos un movimiento.
    **Guardia : ¿Quiénes son ustedes que salen de esa pared? ¿Cómo llegaron hasta aquí?
    **Altair: Un flacucho nos dejó en una carreta, venimos por unos asuntos bien importantes.
    **Guardia : Pero… ¿De dónde han salido? ¡Que alguien me explique! ¿Acaso viven en las paredes de Thirnikatos?
    **Valkyr: Pasamos por las ruinas, hace tiempo que no veníamos aquí y no quedó otro remedio.
    **Guardia: ¿Y cuáles son sus propósitos aquí?
    **Altair: Venimos a salvar a tu Rey, él ha sido secuestrado.
    **Guardia: Hahaha, ¿ustedes?
    **Nakir: Si, nosotros. Soy Nakir Príncipe de Thirnikatos, hermano de Lakir, él es Altair de Oteren, el otro Valkyr. El elfo no lo conozco.
    Los guardias quedaron atónitos.
    Guardia: ¡Abran la celda en este instante! ¡Pero tu elfo, irás a otra celda!
    Abrieron la celda, y los aproximadamente quince guardias nos acompañaron hasta el castillo del Rey. El elfo que habíamos encontrado lo dejaron en la celda.
    El castillo era enorme, con una gran altura y de color blanco con celeste. Había grandes columnas en hilera que sostenían al mismo, y al fondo el trono.
    Al acercarnos vimos un enano cabizbajo apoyado con su mano derecha sobre cetro.
    Se nos acerca un súbdito del Rey y nos cuenta:
    **Súbdito: ¡Él es Mirel, hijo de Lakir! ¡Príncipe a cargo del trono hasta que el Rey vuelva!
    **Mirel: ¿Quiénes son ustedes?
    **Altair de Oteren: Altair de Oteren, de Raitmoon (Me quito el casco e inclino mi cabeza).
    **Valkyr: Valkyr, hijo de Vankhil.
    **Nakir: Nakir, hermano de Lakir. Ya casi no te reconozco Mirel… (Se quita el casco)
    Mirel no cree lo que sus ojos ven.
    **Nakir: Venimos en búsqueda de tu padre enano…venimos de muy lejos.
    Los guardias y los súbditos que estaban ahí cerca no pueden evitar pararse y mirar el encuentro.
    **Mirel: Nakir…no puedo creer lo que veo. Tantos años sin verte y tu barba sigue intacta. ¡Mis esperanzas se renuevan! Debo decirles que no estarán solos en la búsqueda pues yo iré con ustedes. Lo que deseen lo piden, carguen de comida sus bolsos, coman y beban lo que necesiten. ¡En algunos momentos partiremos!
    **Nakir: Aguarda, alguien más está con nosotros. El elfo que estaba preso.
    **Mirel: ¿El alto? Ese hombre ha robado aquí en nuestra ciudad, no merece salir… pero si tú lo pides lo puedo sacar bajo tu tutela.
    **Nakir: Así sea, gracias Mirel, yo lo observaré de cerca.
    Fueron algunos guardias a buscar al preso y vinieron.
    **Snifher: Gracias, gracias por sacarme de ahí enanos. Tengo una deuda con ustedes, prometo pagarla.
    **Altair: Es hora de salir a tomar algo, no te robes nada elfo.
    (Ríen)
    **Valkyr: Compañero Nakir, ese elfo podría servirnos, ¿no crees?
    **Altair: ¡Si, de escudo! Hahahahaha
    (Los enanos ríen a carcajadas)

    Tomamos algunas cervezas, jugamos algunos dados (Donde la inscripción era de 10 monedas de oro, mucho dinero). De todas maneras Mirel pagó la inscripción y salió victorioso Nakir ganando el pozo enorme de 50 monedas de oro. Valkyr, Snifher, y yo quedamos fuera en la primera ronda.
    Al terminar Mirel nos llamó para que vayamos al muelle, el sería nuestro capitán, pues tenía experiencia en navíos.
    Subimos al barco, Nakir comenzó a rezar, al igual que Snifher. Valkyr y yo charlábamos un poco en la proa. Mirel manejaba la barcaza.
    Al cabo de unas horas el silencio se hizo notar, un terreno no muy bueno para dos enanos como mi Nakir y yo.
    Snifher avisó que algunas burbujas salían del agua, de inmediato cuatro tritones se posicionaron en el barco bien separados, uno en cada esquina.
    Valkyr y Snifher tenían un tritón detrás, al igual que yo, Nakir estaba de frente al tercero, y el último fue con Mirel.
    Comenzó a golpear el tritón que estaba conmigo, con su tridente me dio un fuerte golpe en el casco que hizo que uno de los cuernos del mismo se rompiera por completo, haciendo que mi defensa en la cabeza quede en el suelo.
    Inmediatamente me dio otro golpe pero con la parte de atrás de su tridente, seguido de otro golpe igual.
    Eran bastantes rápidos y ya me habían golpeado tres veces, pero este enano no se deja morir tan fácilmente.
    Con mi hacha lancé dos golpes que fueron esquivados por la criatura, golpeando nuevamente sobre mi pecho. Al tercer golpe le abrí el cuello profundamente con mi afilada hacha, que hizo al tritón huir desesperadamente lanzándose al agua.
    Nakir recibió un fuerte golpe en el abdomen, pero sus placas de bronce protegieron bastante al enano. Acto seguido mi compañero lanzó un golpe pero falló críticamente dejando caer su hacha. Estaba indefenso.
    Valkyr con su espada corta dio un fortísimo golpe a la criatura que tenía en frente, y aun así esta con su tridente lo golpeó lanzándolo algunos metros hacia el otro tritón.
    El mismo quiso golpear a Valkyr pero se levantó rápidamente para poder esquivar el ataque, a todo esto Snifher un no muy experimentado ladrón elfo no tenía qué hacer frente a estas rápidas criaturas. Lo golpearon con su tridente muy fuerte, y quedó inconsciente a un costado. Nakir salió a su ayuda, tomó su hacha que estaba en el suelo y golpeó al tritón que atacó a Snifher, dándole un terrible golpe en el pecho, el mismo huyó.
    Sólo quedaban dos, y uno estaba con Mirel, que a pesar de ser un príncipe enano, no tenía mucha experiencia en su joven edad. Intentó golpear al tritón pero sin éxito, su hacha cae al agua sin suerte. Inmediatamente esa criatura marina abrazó a Mirel y pegó un salto hacia el agua sin dejar rastro.
    Nakir: ¡Mireeeeeeel! Se quitó su armadura de bronce y se lanzó sin pensar directamente…
    Para su sorpresa al caer al agua notó que la profundidad era bien baja, pero la bruma era bien espesa. Sólo un tritón quedó encima del barco, y Snifher estaba inconciente, Valkyr saltó al agua para acompañar a Nakir, y cuando intenté golpear al último tritón saltó y desapareció entre la bruma.
    Valkyr: ¡Muchachos, la orilla está cerca, miren!
    Nakir: ¡Andando salgamos del agua ahora!
    Tomé a Snifher y saltamos al agua… llegamos a la orilla e intentamos hacer que el elfo se recuperé y fue con éxito. Estaba bastante herido pero aún podía caminar.
    Estábamos exhaustos, caminamos unos pasos hasta unos árboles… parecía que estábamos en una especie de selva. Intentamos hacer fuego pero la lluvia llegó y tuvimos que buscar refugio.
    Fue imposible encontrarlo sólo había árboles y oscuridad, la noche se abalanzó contra nosotros.
    Luego de una dura noche sin dormir, caminamos un poco hacia el norte y observamos una pequeña aldea, se podía divisar desde lejos un circulo de antorchas y en el medio algunos Cuotoá (Hombres Rana) que estaban haciendo una especie de ritual, con nada más y nada menos que Mirel, que estaba amordazado en el medio con los ojos tapados.
    No supimos como actuar, y tuvimos que pensar algún tipo de estrategia para entrar sin ser vistos. Dado que las antorchas estaban perfectamente colocadas los dos ladrones no podían entrar sin ser vistos para rescatar al sobrino de Nakir. Decidimos caminar algunos pasos y en un instante escuchamos alaridos y voces que venían en dirección contraria hacia nosotros. Eran Zombies que se acercaban hacia la aldea en todas direcciones.
    ¡Vaya problema… adelante un ritual de Cuotoás y detrás zombies que iban a atacar a estos!
    ********************************************** Llegamos a la aldea al grito de ¡Zombieeeees!, pero estas ranas no comprendían nuestro lenguaje (Vaya inteligencia enana, já)
    Automáticamente los gritos de los Cuotoa alertaron a los demás y se nos acercaron, eran ocho de ellos y estábamos todos dentro del círculo de antorchas. El momento de luchar llegó.
    Nakir y yo arremetimos contra los primeros dos hombres rana que cayeron con el primer golpe nuestro, (no quisieran saber el líquido que despiden estas criaturas, bleeh), Valkyr con su ballesta lanzó un virote hacia la cabeza del tercero causándole una muerte dolorosa y no instantánea… el cuotoa quedó dando vueltas en el suelo y en cuestión de minutos murió.
    Snifher tomó una antorcha y quemó los nudos, dejando el círculo abierto. Cuando todo parecía ir mejor un zombie se abalanzó sobre Mirel y comenzó a comer su cara sin asco, dos zombies más entraron y siguieron comiéndose al pobre enano.
    Nuestras esperanzas estaban bajo tierra, más que perdidas. Snifher no pudo creer lo que veía y corrió hacia donde estábamos nosotros los enanos quedándose petrificado por el horror vivido hace un instante. Luchábamos contra los cinco cuotoas que quedaban y no tardaron en llegar los demás zombies que comenzaron a comerse a dos de estos dejándolos fuera de combate. Los demás corrieron hacia la selva y los perdimos de vista.
    Cuotoas, y luego zombies, vaya manera de empezar el día en una selva. Valkyr con su inteligencia superior notó que los zombies no pasaban por el fuego, ni se acercaban, tomó la antorcha que faltaba y la colocó en su lugar dejando a los zombies fuera. Estabamos dentro de un circulo de fuego protegido por no-muertos. A pesar de todo eso estábamos tranquilos sabiendo que el fuego nos alejaría de estas criaturas, pero quien sabe por cuanto tiempo.
    Al cabo de unas horas los zombies desistieron de intentar pasar por el círculo ígneo y volvieron por donde venían, de todos lados.
    Había algunas tiendas de los cuotoa aún y decidimos buscar algo que necesitemos para seguir nuestro camino. Con éxito fue la búsqueda, pues encontramos algunas bebidas y bizcochos para comer, seguramente no eran de ellos pero si de algunos viajeros que hayan pasado por ahí.
    Nuestro compañero Mirel ya había muerto, no había que hacer… Nakir hizo su duelo unos segundos y a su orden seguimos nuestro rumbo.
    Hasta que llegó la mañana siguiente ya habíamos caminado varios kilómetros y estábamos exhaustos, cuando Snifher nos avisó de algunas construcciones que podía divisar a lo lejos.
    Nos acercamos cautelosos, pues no sabíamos que podíamos encontrar y notamos una iglesia bastante antigua que tenia alrededor algunas casas destrozadas. La iglesia era de piedra y no tenia campana, la entrada principal carecía de puertas y desde afuera podían notarse varias sábanas que cubrían artefactos y muebles. Al adentrarnos vimos no menos de seis cruces que estaban hacia abajo en la pared colgando al revés, algunas butacas y sillas adornaban el tétrico lugar que estaba tan frío y húmedo cual construcción enana.
    Había dos puertas al final de la iglesia, de color marrón y de madera gastada, una se encontraba a nuestra derecha y otra a nuestra izquierda. Decidimos dirigirnos hacia la puerta derecha y una escalera en caracol que llevaba hacia abajo fue nuestro camino.
    Al llegar al fondo de la escalera el frío se apoderó de nuestros cuerpos, y dos ataúdes colocados sobre mármol en dirección hacia nosotros nos llamó la atención.
    Al instante gritos y movimientos bruscos se dejaron notar de uno de los dos ataúdes, Valkyr se acercó y quitó la tapa. Habíamos encontrado a Lakir, hermano de Nakir.
    **Lakir: ¿Quiénes son ustedes, que hacen aquí? Inmediatamente miró a Nakir y quedó perplejo.
    -Hermano, ya casi no reconozco tu cara… y tu barba…
    **Nakir: Lakir, luego tendremos tiempo de charlar, será mejor que nos larguemos.
    Un ruido enorme se escuchó en el lugar y el otro ataúd dejó caer su tapa. Un vampiro guerrero armado con una espada de plata enorme nos miró directamente a los ojos, y lanzó un golpe sin mediar palabra contra Slifher, rozándole el abdomen al ladrón, el mismo se apartó y dejó paso libre a los guerreros del lugar.
    Con mi hacha en la mano, lancé mi golpe más fuerte contra su pecho golpeándole duramente contra su armadura liviana. Era su turno y velozmente con su espada enorme de plata quiso golpearme pero fue mi escudo quien se interpuso en su camino. Nakir era el siguiente y con su hacha de batalla le quitó el brazo izquierdo al vampiro guerrero dejándolo en desventajas mayores. Valkyr era el último y fue quién le dio la muerte apuñalándolo desde la espalda con un golpe crítico que hizo que se desvaneciera en el aire. La espada de plata cayó al suelo, todos miramos… pero fue la rapidez del ladrón quien se apodero de la espada, la observo detenidamente, y la colocó en su espalda. Con Nakir nos miramos.
    **Altair: ¿Lakir, estás bien?
    **Lakir: Si, estoy entero… ahora díganme… ¿dónde está Mirel?
    Las miradas se cruzaron y el silencio se hizo notar.
    **Nakir: Lakir… Mirel cayó en batalla… hasta el último segundo empuñó su hacha…
    La cara de Lakir perdió su forma… su dolor fue inmenso. No tardó mucho en recoger una daga y luego de decir entre dientes… “Mi sangre…iré con ella” se ensartó la daga en el pecho y al cabo de unos segundos quedó sin vida.
    Nakir no podía creer lo que veía, su sobrino y su hermano menor muertos, dejó su hacha a un costado, tomó asiento, se quitó el casco y gritó como nadie había gritado jamás en ese lugar.
    Con Valkyr tomamos el cuerpo de Lakir, Snifher nos seguía, Nakir alejado desde atrás no seguía el rastro con la mirada perdida. Caminamos varios días hasta llegar a Thirnikatos, donde dejamos el cuerpo del Rey, que tuvo un funeral digno de Reyes. El senescal, quién había quedado a cargo del trono no permitió que Nakir sea nombrado Rey de Thirnikatos aún, avisó que no estaba listo para ocupar tal lugar, y que sería lo mejor tomar un gran descanso.
    Los cuatro aventureros, se marcharon hacia Las tierras Soleadas para un descanso placentero… hasta su próxima aventura.

    ¡Hasta la próxima aventura!**********


  • Equipo de Soporte MOD

    Gran historia che, me encantó. Un saludo y espero más como esta!



  • Muy buena historia, la verdad mucha inspiración, tenes que ser escritor man



  • Paa MO MO cada vez mejores tus historias



  • Jaja, gracias Saiislam.-, estas son algo viejas de todos modos! Sucedieron en realidad una noche jugando con amigos D&D.


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