Un amor peligroso (parte II)



  • Mientras nos dirigíamos a las grandes mansiones. Yo había tomado la decisión de no pertenecer a la Armada Real. ¿Pero como decírselo a él y a mi familia? Tendría que encontrar el momento indicado. Por ahora no se lo iba a decir, por miedo a que se enoje conmigo.
    Las mansiones eran muy lindas. Sobre todo por el gran espacio que había dentro. No tenía mucho para ver. Por mi parte, me puse a apreciar las alfombras color rojo que eran muy pachoncitas.
    Luego de la visita a las enormes mansiones, Ikafar me invito a tomar algo. Fuimos a la taberna. Se me puso la piel de gallina cuando entre. No dije nada, por supuesto, tenía que mostrarme firme y valiente. Pero, estaba lleno de gente loca, gritando, y bebiendo cerveza barata.
    -Creo que mejor volvemos otro día. –Dijo él, en voz baja. Le había pasado lo mismo que a mí. Era para problemas estar ahí. Pero yo quería mostrarle que no había nada malo. Y que, por supuesto, no había por qué temer. Después de todo, no conocíamos a nadie, y no es bueno juzgar a un libro por su tapa.
    -¿Por qué? No hay nada malo en el lugar. Va a ser divertido. Vamos. –Dije yo con una sonrisa. Trate de parecer lo más entusiasta posible.
    -Está bien. Un rato nada más.
    -¿Qué van a pedir? –Pregunto el señor robusto que hacía los tragos.
    Ikafar me miró con intención de pregunta.
    -¿Acá sirven jugo?
    Se escucharon grandes risas atrás mío. Por un momento pensé que habían contratado reidores. Pero no, eran los borrachos que jugaban a las cartas y apostaban.
    -Mmm. No vendemos esas cosas, pero voy a hacer una excepción. –El cantinero sonrío mirándome de arriba abajo- ¿Y usted que va a pedir?
    -Vino. –Respondió Ikafar cortante. Definitivamente el gordito no le caía bien.
    Lo noté un tanto apurado. Quería irse rápido. Igual que yo. O peor…
    De repente, sentí una presencia atrás mío. Pude percibir como sonreía el estúpido borracho.
    -Hola belleza, que linda estás. –Estaba tratando de resistirme a pegarle en la zona baja.
    -Aléjese. –Dijo Ikafar observándolo, mientras se ponía en pose de pelea.
    -Pero si todavía no pude hablar con esta sensual hermosura. –Ya estaba preparando mi pierna para la gran patada.
    -Ella está conmigo.
    -Ay, qué miedo.
    Ikafar no usó su cuchillo ondulado, pero si sus puños para pegarle en la cara mientras me apartaba. Pero en ese momento se acercó otro, un bardo, mucho más musculoso que él, y se veía muy rudo.
    Todos comenzaron a gritar:
    -¡¡Pleito, pleito, pleito!!
    Ikafar se movía mucho mejor que los otros dos, pero estos le ganaban en cantidad. Cada vez se iban acercando más borrachos hacia él. Me desesperé y quise parar la pelea. Asique me interpuse. Ikafar me quiso correr del medio pero entonces sentí un golpe en mi cara, y la pelea terminó. Creo que no fue intencional, pero uno de los borrachos me había atacado sin querer. Todos se quedaron en silencio hasta que yo grite y me toque la mejilla roja. Ahí fue cuando Ikafar devolvió el golpe, pero el otro musculoso no hizo nada. Nos fuimos.
    Entramos en un bosque lleno de osos. Todavía me dolía el golpe, y él me tocó suavemente. Mientras recorríamos el lugar, empezó a lamentarse de haberme llevado a ese lugar.
    -No teníamos por qué quedarnos. Fui un tonto.
    -Yo me quise quedar. ¿Lo recordás?
    -Pero debí haber dicho que no.
    -Ya está, no fue nada. ¿Y esos osos?
    -Eso te quería mostrar. Son muy buenos, podes acariciarlos si querés.
    Entonces mi mano se deslizó por la suave y pomposa piel del animal. Era tan lindo, y había uno chiquito que era mucho mas hermoso. Quería llevármelos a mi casa.
    -¿Son lindos no?
    -Claro que sí.
    En eso, seguimos caminando, me tropecé, que TORPE, como siempre. Ikafar me levantó con delicadeza, tal cual la primera vez. Era tan hermoso que no parecía real.
    -Que torpe soy. –Dije avergonzada.
    -A mí me gusta salvarte. –Me sonrío, y la vergüenza se fue.
    Era el momento, tenía que decirle mi decisión, pensé todo tipo de palabras para decírselo bien, y entonces se lo dije:
    -Mira, tomé una decisión muy importante en este tiempo, y es que no voy a pertenecer a la Armada. Es mejor así, por… -No terminé de hablar me interrumpió.
    -¿Por qué? Si, es algo muy importante para vos.
    -No, para mí no, para mis padres, yo no soy buena para matar gente, y ahora que estoy con vos, me decidí.
    -No creo que sea tan fácil. Si tu familia quiere eso, como les vas a decir que estás conmigo, ¿cómo lo voy a hacer yo?
    -No lo vamos a hacer. –Dije decidida.
    -¿Y cuál es tu punto entonces?
    -Yo le digo a mis padres que no quiero ser armada, solo eso. Lo demás queda igual.
    -No lo creo tan así. Pero esto lo charlaremos en otro momento, porque hoy es un día de sorpresas. –Sonrió con mucho entusiasmo.
    -¿Qué vamos a hacer?
    Fue entonces cuando vi que un legión nos estaba observando. No lo podía creer, me temblaban las patas. Ikafar siguió mi mirada y lo vió también. Entonces lo fue a perseguir pero este se hizo invisible. Yo me desmayé. Todo se veía tan raro. Parecía de película.

    Continuará…

    Gracias a todos por leerlo! Si les gusta lo sigo.



  • Hola, me pareció algo injusto que hayas escrito una historia tan linda y nadie la haya comentado hasta ahora.

    Te digo lo que me pasó con este cuento… Después de leer la primera parte no pude parar hasta terminarlo. No sé qué decirte, tiene algo que lo hace entretenido. Me parece que es algo fuera de lo común, porque en comparación con otros relatos de la sección tiene un condimento especial, que es la relación entre los dos personajes principales que tiene algo meloso y tierno que lo hace atractivo. Te felicito también por la perspectiva poco común que le diste, tan ingenua y fresca.

    La trama tiene un mérito adicional al estar relacionada a lugares y situaciones del juego (aunque algo que nunca me gustó es que se compare la edad con el nivel, pero esto está en cada uno : p), obviamente lo interesante de que los enamorados son de facciones opuestas (bueno, en realidad todavía no) y el peligro que representa para ambos esta situación. Y el final parcial que le diste, con el problema que se le viene a Ikafar, deja la historia todavía más abierta, no veo manera de que la termines acá, la tenés que seguir ^^.

    Por último, te lo remarco, la narración y los diálogos son estupendos y se nota también que mejoraste respecto de la primera parte, al dejar de usar palabras y expresiones que cortaban el clima. Mantené la esencia que tienen estos dos relatos, que tu manera de escribir es muy original.

    Un saludo

    Edit: Otra cosa que me olvidé de elogiarte es la ortografía y la puntuación, que en tu caso es excepcional; hacen al cuento agradable de leer.



  • **Ni bien me llego el mensaje de visita vine a leer el relato!
    Me encanto, sigue teniendo la misma carisma del relato anterior y la misma simpleza que le da un toque muy bueno de estilo, sin tener en cuenta que mejoraste muchísimo en ortografía y redacción!
    Me dejaste tonto con el final! con unas ganas de saber como sigue! Muy buena idea en cuanto al recurso de la duda por que me dejas con mucha intriga ^^
    Agus empezaste haciendo un relato por que estabas aburrida, ojala todos hagamos relatos así de lindos cuando estemos aburridos 😛

    PD: Ya sabes cuando salga el relato que viene me avisas si?
    UN beso y mucha suerte 😃

    PD2: Me imagino las caras de los dos, la ambientación y en especial cuando describís en su forma de actuar, Seguí así =)**



  • Me encantó al igual que el primero es algo nuevo (hasta donde llegué a leer) que un relato gire mas entorno al amor que a las guerras, codicia, poderes y muertes. Está bien redactado ,y no se vuelve tedioso en momento alguno, espero 3ra parte


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