Spiner



  • Mi segundo realto espero que sea bueno

    Por sus mejillas cae una lagrima. En algún punto el sabia que terminaría así todo esto. ¿Pero que culpa tenia el? El no quiso tener que arrastrarse por unas migajas y hurgar en bolsillos ajenos. De haber sido por el hubiese ido a la escuela, pero su familia nunca tubo mucho dinero. El con la intención de ayudar, abandono la escuela y comenzó a pescar en los muelles de banderbill.
    La vida de Spiner habría sido como la de cualquier pescador, tranquila, segura, y hasta con alguno que otro lujo de haber conseguido un barco. Pero no fue así, todos los días el veía a una dulce aprendiz de maga pasar por ahí a buscar pescado fresco, ya que es bien sabido que el pescado tiene fosforo, lo que estimula partes del cerebro muy útiles, y, como todo mago, debía concentrarse y aprender muchos hechizos. Luego de algunas charlas y miradas con Jainser (La maga), Spiner se animo a invitarla a comer en las cercanías de Arghâl. Ese lugar era perfecto, tan solo una vez fue allí y desde ese entonces quedo maravillado. Es un lugar en donde reina la paz y el misticismo. Uno puede acercarse a osos y jabalíes sin que ellos se alteren e intenten atacar. Un lugar donde las estrellas bajan a descansar y llenan las esquinas para no ocupar el paso. Y donde yace el legendario salón del foro donde, hasta las ideas mas opuestas, llegan a un fin común.
    En esa mágica velada, Spiner declaro su amor por la hermosa Jainser, y ante las estrellas que los observaban le hizo el amor apasionadamente.
    Así fue como con los años spiner y la maga decidieron vivir juntos, el pescaba y ella obtenía oro limpiando las minas infectadas de duendes molestos para que los mineros pasen sin complicaciones.
    Tras 3 años viviendo juntos tuvieron 2 hijos un joven fuerte al que llamaron Soniac y una bella niña que tenia una curiosa pasión por la naturaleza a quien llamaron Stálmery. Sus vidas eran tranquilas. Los niños se educaban en la escuela de banderbille para que, algún día, sean guardianes reales.
    El había comprado con el paso del tiempo un pequeño barco con el que se podía adentrar un poco al mar, y así, pescar pescados mas extraños y valiosos. Ella había progresado en sus estudios académicos de "Magia y Hechicería" y podía causar una tormenta de rallos con tan solo pronunciar unas palabras. Ellos no tenían todo lo que querían pero querían todo lo que tenían y para ellos era suficiente.
    Pero toda esa felicidad se estaba a punto de acabar, tras mucha tención entre el las filas reales y las filas demoniacas se desato una guerra sangrienta, a la cual llamaron a todos los conocedores del arte de guerra. Así fue como Jainser fue convocada para luchar en las filas mágicas, Spiner se opuso totalmente. Hasta pensó en zarpar por los mares y vivir en altamar hasta que la guerra termine junto con su familia. Pero no había opción, ella debía asistir a la guerra. Tras días y días de espera alfin llego a las manos de spiner un paquete, el supuso que lo había mandado Jainser para demostrar que aun seguía recordándolo. Al abrirlo solo vio un gorro mágico, un bastón quebrado y una túnica manchada con sangre. El hiso silencio un momento.. se levantó de la silla rustica sobre la cual estaba sentado y se miro al espejo, se vio tan solo y vulnerable que quiso llorar, y deseo morir en ese mismo instante y acabar con todo ese sufrimiento. Pero no. El tenia que mantener una familia ahora, y el tenia que estar ahí para educar a sus hijos y darles una vida digna a cualquier precio.
    Tomo una bolsa una capucha y salió a caminar en la noche por los oscuros bosques. En su cabeza habían muchas cosas pero solo una era clara, debía asegurarse de que sus hijos no pasarían hambre. Vio a un despistado viajero y se le acerco por atrás. Casi como un fantasma tomo las pequeñas bolsas repletas de oro de ese imponente paladín que estaba delante de el y se fue corriendo. Esa noche hizo oro suficiente para una semana de vida. Así fue aprendiendo nuevas tácticas así como nuevos lugares para robarles a los despistados viajeros. su vida no era feliz pero la de sus hijos si y eso para el era todo. Ya había estado al borde de la muerte tras acercarse a un morrudo guerrero para robarle, este se volteo y le encesto una puñalada en el brazo, lo que lo hizo correr como una sombra hacia los arbustos. Esa situación mortal lo hizo recapacitar. Tubo miedo. no miedo a morir. Miedo a dejar a sus hijos solos. Por lo que decidió dejar de robar. Quiso volver a pescar, pero antes necesitaba oro para comprar un barco mas grande y una red de pesca con la cual pescaría hasta los mas escurridizos y extraños pescados. Salió una noche con ansias de robar por ultima vez y alfín poder vivir en paz. Decidió que debía robar oro en grande. Tenía que ir a algun lugar en donde la gente llevase con sigo mucho oro… Un dungeon en el cual tan solo los guerreros mas poderosos sobrevivían... Dungeon veril. Tan solo de pensarlo le erizaba la piel. Tomo su bolsa y su capucha, se subió a u pequeño barco y partió hacia la oscura isla. Una vez dentro de el oscuro dungeon comenzó a robar a los viajeros. Al principio solo tomo algunas pociones y poco oro. Pero después se fue adentrando mas y mas has ta que se encontró con un poderoso hechicero. Un tal "Espander" el llevaba con sigo los objetos mas caros que podía llevar, desde poderosos y detallados bastones hasta coloridos y resistentes gorros, se acercó, tomo muchas pociones y varias bolsas de oro y de repente lo escucho al mago decir algo, no eran palabras comunes era un idioma parecido al que utilizaba Jainser. Sintió un dolor en su pecho tras recordarla y decidió marcharse de una vez por todas. pero cuando quiso voltear noto que algo no andaba bien, Su cuerpo no respondía y vio como el mago volteo hacia el y le dijo con un tono irónico :"¿Se le ofrece algo?" tras terminar dichas palabras el mago levanto su bastón y desapareció , el no entendía que sucedía. Creyó que iva a morir pero de repente noto algo.. el mago no se había ido solo se había hecho invisible, de repente entraron en su línea de visión otros dos guerreros de la armada real. Uno portaba arco y flechas, Y llevaba tallado en su armadura "Funckierl gobliark" el otro era un reconocido paladín llamado "Eduard El bélico" ambos pelearon ferozmente contra el mago y luego de una increíble batalla lo mataron. Pero Spiner no estaba a salvo, al contrario. Eduard El bélico lo reconoció al instante, pues si fue el mismo quien le asesto una puñalada meses antes a ese ladrón. El hechizo del mago caído se desvaneció y el empezó a correr con velocidad para escapar. El gran arquero acesto un golpe en la pierna izquierda de Spiner y lo dejo tendido en el suelo... con lágrimas cayendo de sus mejillas....recordando que la vida no es siempre justa...



  • Muy bueno tu relato frankyto,Te faltaron los aséntos en algúnas palabras,pero estoy muy conforme,Respetaste los . y las ,

    Saludos.


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